viernes, 21 de octubre de 2016

OBRAS SON AMORES



Artículo publicado en La Opinión de Tenerife el 21 de octubre de 2016

Artículo publicado en La Provincia (Diario de Las Palmas) el 29 de octubre de 2016





Basta con asomarnos cada día a las portadas de los periódicos, a las cadenas de televisión y a las emisoras de radio para constatar que habitamos en un mundo convulso, donde las desigualdades sociales, los conflictos armados y la crisis de valores, lejos de disminuir, se incrementan a pasos agigantados. 

Sin embargo, pese a esta España paralizada por una clase política bochornosa, situados a las puertas de unas elecciones presidenciales estadounidenses cuyo candidato republicano es paradigma de clasismo, racismo y machismo, impactados por las consecuencias del último huracán en Haití tras su devastador terremoto de 2010 y horrorizados ante el interminable infierno de Alepo -donde los niños no han conocido otra realidad que la de la carnicería permanente, los aullidos de dolor de sus padres y los gestos de desesperación de sus madres-, surge de la oscuridad un colectivo de hombres y mujeres valientes que, portando el mensaje cristiano como inspiración de su amor y de su entrega al prójimo, constituye uno de los más potentes faros de luz para este universo de tiniebla interior. 

Porque sólo desde esa mezcla explosiva de coraje y de fe puede explicarse la decisión de miles de seres comprometidos que salen de su tierra y dejan atrás a su familia para acudir a los enclaves más recónditos del planeta a servir a los demás. A los otros. A los invisibles. Se trata tanto de religiosos como de laicos, cuya generosidad, grandeza de espíritu e inquebrantable amor a Dios les impulsa a emprender la revolución más pacífica de todas: la de entregar su vida al prójimo. Pero no a cualquier prójimo, sino al más castigado por las circunstancias. 

Al carente de salud, de higiene, de educación, de medios, de familia, de trabajo, de fe y de esperanza. Llaman a su puerta chapurreando idiomas impronunciables, pateando aldeas alejadas de la civilización, luchando contra el recelo y la incomprensión de propios y extraños y soportando en silencio los ataques injustos de esos “ideólogos de despacho” que desprecian cualquier iniciativa que huela a curia, a iglesia y a cruz. Ya se sabe que la solidaridad realizada en nombre de Cristo ha de colocarse bajo sospecha y que los justos de hoy deben continuar pagando las facturas de los pecadores de ayer, hayan transcurrido milenios, siglos, décadas, años, días o minutos. 

Por supuesto, no seré yo quien niegue los abusos y los atropellos cometidos en el seno de la Iglesia Católica a lo largo de la Historia, pero ello no me impide reconocer también la admirable labor que lleva a cabo desde su origen en beneficio de millones de personas. Por eso, me resulta paradójico que determinadas propuestas de colaboración social gocen de mayor aceptación si provienen de una ONG o de una institución de tipo civil y no de organizaciones como Cáritas Diocesana o Manos Unidas, máxime cuando el dolor y la necesidad son tan enormes y están tan extendidos que toda ayuda es poca, venga de donde venga. 

Aun así, no parece que existan muchos de estos modernos intelectuales que hayan acogido a niñas violadas y embarazadas en Asia y les hayan dado cobijo. Ni demasiados sesudos filósofos que hayan alfabetizado a cientos de alumnos en miserables escuelas de América Latina. Ni tampoco numerosos científicos reputados que se hayan arriesgado al contagio del virus del ébola en un poblado del África negra. Sea como fuere, ese sentimiento de caridad cristiana lleva orientando con su luz a multitud de misioneros desde tiempos inmemoriales y, para valorar su dedicación y contribuir económicamente a su mantenimiento, el domingo 23 de octubre se celebra la Jornada Mundial de las Misiones- DOMUND 2016 bajo el lema “Sal de tu tierra”. 

Una fecha óptima para agradecer el empeño de estos miles de cristianos en pro de la difusión de unos valores adheridos inseparablemente a la esfera de los Derechos Humanos. Para eso no hace falta ser creyente. Basta con ser bien nacido.


miércoles, 19 de octubre de 2016

DÍA INTERNACIONAL DE LA LUCHA CONTRA EL CÁNCER DE MAMA








Como todos los años, cada 19 de octubre se conmemora la lucha mundial contra el cáncer de mama. Este día tiene como objeto sensibilizar a la población femenina sobre la incidencia de esta patología, recordando que una de cada ocho mujeres desarrollará esta concreta enfermedad a lo largo de su vida. Sin embargo, su supervivencia ha mejorado notablemente de un tiempo a esta parte. La autoexploración, las mamografías periódicas y el avance de los tratamientos ya permiten tasas de curación que rondan 90%.

Los principales factores de riesgo de contraer cáncer de mama incluyen una avanzada edad, una primera menstruación temprana, ser madre primeriza añosa, no haber dado nunca a luz, contar con antecedentes familiares (entre un 5% y un 10% se debe a mutaciones genéticas heredadas), ser consumidora de hormonas y alcohol, y pertenecer a la raza blanca.

Algunas pautas de prevención recomendadas son las siguientes:

-Acudir al ginecólogo para revisiones periódicas.

-Si hay antecedentes familiares de cáncer de mama, consultar al especialista.

-Hacer mamografías periódicas a partir de los 50    años.

-Realizar ejercicio físico regularmente.

-Llevar una dieta equilibrada rica en fibras y evitar las grasas saturadas.

-Evitar hábitos nocivos como el tabaco o el alcohol.

-En caso de notar cualquier alteración en mama o axila, acudir al ginecólogo.



CONCIÉNCIATE

LA DETECCIÓN PRECOZ

ES LA MEJOR ARMA


CONTRA EL CÁNCER DE MAMA

viernes, 14 de octubre de 2016

LA BOCHORNOSA COSTUMBRE DE LAS DESPEDIDAS DE SOLTERO



Artículo publicado en La Opinión de Tenerife el 14 de octubre de 2016

Artículo publicado en La Provincia (Diario de Las Palmas) el 14 de octubre de 2016




Como primera medida, me apresuro a aclarar que este artículo no hace referencia a todas las despedidas de soltero/a, sino solamente a las que provocan vergüenza ajena y generan conflictos de convivencia ciudadana. Las habrá sanas, divertidas y que no difieran demasiado de una velada común en la que los amigos del novio o de la novia luzcan, si acaso, la misma camiseta conmemorativa y se limiten a disfrutar de la ocasión sin rozar el poste del libertinaje. Otras, desde luego, no lo son. Ya de paso, en un alarde de sinceridad, confieso que jamás he participado en ninguna de ellas, ni como novia ni como invitada. Y es que la mera posibilidad de tener que simular entusiasmo mientras un fulano al que no he visto en mi vida me sobe la entrepierna o me siente sobre él a horcajadas para alborozo de la turba me produce un profundo rechazo. Por lo visto, el romanticismo también paga peaje. 

Lo cierto es que, de un tiempo a esta parte, las celebraciones que preceden a los enlaces matrimoniales se han convertido en un fenómeno más próximo a la zoología que a la antropología, que está desatando la contundente oposición de sus tan numerosas como sufridas víctimas. En ese sentido, cada vez son más los Ayuntamientos que aprueban normas y ordenanzas con miras a evitar los desmanes ejecutados por hordas de sujetos que, amparadas en el loable motivo de la convocatoria, pierden el norte por completo (siempre con la inestimable colaboración del alcohol y las drogas). Llama la atención que incluso el concejal del Distrito Centro, perteneciente a una formación política tan progre como Ahora Madrid, haya anunciado mano dura y mayor intervención policial para minimizar las molestias de estas cuadrillas que, megáfono en mano, se emplean a fondo en destrozar los tímpanos del vecindario cuando alcanzan la fase de la exaltación de la amistad. 

Claro que, mientras algunos infelices se limitan a sufrir en sus propias carnes la correspondiente peste a vomitona y orín, a otros les embarga el subyugante perfume del negocio redondo y el dinero fresco. Porque, detrás de estas pérdidas de autocontrol en forma de borracheras y excesos de toda índole, se esconde un negocio sumamente rentable para las empresas que se dedican a organizar estos encuentros erótico festivos que, lejos de beneficiar a las ciudades donde tienen lugar -entre las más demandadas figuran Granada, Salamanca, Logroño o Ibiza-, perjudican su imagen y, peor aún, conculcan el prioritario derecho de sus vecinos al descanso y a la tranquilidad. 

Requisito imprescindible es que se trate de enclaves distanciados geográficamente del domicilio de los participantes del festejo, que de ese modo podrán desfilar con sus chabacanos disfraces, penes gigantes, muñecas hinchables y demás complementos presuntamente divertidos sin el riesgo de ser descubiertos por sus más allegados. Este despliegue de ofertas cada vez más sofisticado incluye, además del alojamiento, la cena, la barra libre, el toro mecánico, el tuppersex y el inevitable espectáculo del boy o la stripper de turno, entre otros, por un módico precio que oscila entre los 100 y los 200 euros por cabeza. 

Es obvio que sobre gustos no hay nada escrito. Será por eso que, donde algunos ven inocente diversión y saludable desparrame, otros (entre los que me incluyo) sólo percibimos ordinariez, vulgaridad y falta de respeto, en especial hacia el hombre o la mujer que a los pocos días se convertirá en el compañero de vida. Por otra parte, no deja de resultarme chocante la argumentación que esgrimen los adalides de estas rentables iniciativas, al pretender que sean las propias autoridades municipales las que provean de dispositivos de seguridad y de servicios sanitarios a estas cíclicas concentraciones de fin de semana. No sabía yo que abandonar la soltería fuera equiparable a un partido de fútbol de alto riesgo, pero va a ser que sí.


miércoles, 12 de octubre de 2016

viernes, 7 de octubre de 2016

EL NOMBRE DE UN BEBÉ PUEDE CONDICIONAR SU VIDA




Artículo publicado en La Opinión de Tenerife el 7 de octubre de 2016

Artículo publicado en La Provincia (Diario de Las Palmas) el 10 de octubre de 2016




El nombre propio es la primera seña de identidad del ser humano, la que le identifica y le dota de entidad. Se trata de una realidad que se remonta al principio de los tiempos y constituye un identificador simbólico de la personalidad. Por ello, cuando conocemos a una persona, de entrada solemos preguntarle cómo se llama, al margen de cualquier otra consideración. El apellido, sin embargo, se hereda y ha estado ausente en numerosas culturas hasta la Edad Contemporánea. 

Antes de proceder a la inscripción de un recién nacido, sus padres suelen atravesar un proceso de selección y, finalmente, de elección (al que, por cierto, tienen derecho) más o menos dilatado. No obstante, ese innegable ejercicio de su libertad está sujeto a algunos límites legales, con el fin de evitar que una decisión, en ocasiones, arbitraria o poco reflexiva, pueda afectar negativamente al futuro de la criatura. En esta concreta cuestión, la responsabilidad y el sentido común deben primar sobremanera, ya que decantarse por una mala opción puede condicionar al bebé de por vida. De lo contrario, será el juez, en beneficio del menor, el encargado de poner la cordura ante la extravagante decisión de los adultos. 

No obstante, algunas prohibiciones de antaño se han flexibilizado notablemente pero, en última instancia, será el criterio de la autoridad judicial el determinante a la hora de autorizar o no los nombres de pila objeto de conflicto. Esta materia se regula en el artículo 54 de la Ley del Registro Civil y en el 192 de su Reglamento. En dichas normas se indica, por ejemplo, que no podrán consignarse más de un nombre compuesto ni más de dos simples, y que quedan prohibidos los nombres que, objetivamente, perjudiquen su portador. Bien es cierto que, como dice el refrán, sobre gustos no hay nada escrito (recuérdese la reciente polémica del mediático niño Lobo), pero debería imponerse un mínimo de cabeza en orden a evitar consecuencias tan duraderas como poco deseadas. 

En nuestro ordenamiento jurídico tampoco se admiten los diminutivos ni las variantes familiares y coloquiales que no hayan alcanzado sustantividad, los que hagan confusa la identificación y los que induzcan, en su conjunto, a error en cuanto al sexo. Asimismo, no puede imponerse al nacido el mismo nombre que ostente uno de sus hermanos (a no ser que aquel hubiera fallecido) ni su traducción usual a otra lengua. Lo que sí se permite es sustituir un nombre por su equivalente en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado español, así como la elección de nombres de personajes históricos, mitológicos, legendarios, artísticos, geográficos o de fantasía, para cuya interpretación debe tenerse en cuenta la realidad social, cultural y política del país. 

Quedan igualmente prohibidos, por extravagantes, los nombres que, por sí mismos o en combinación con los apellidos, resulten contrarios al decoro de la persona. Contemplados individualmente no resultan chocantes o inconvenientes, pero juntos constituyen motivo de burla y escarnio para su portador. Me abstendré, por tanto, de transcribir cualquier ejemplo que, con toda seguridad, los lectores tendrán en mente. Dejando a un lado los argumentos de corte legal, cabe también destacar la inconveniencia (por no llamarla crueldad) de someter a una persona desde la infancia a bregar con nombres ridículos de personajes literarios o televisivos de moda, o de allegados familiares o afectivos (el hermano muerto, la antigua novia) cuya elevada carga emocional no es positiva. 

En ese sentido, si los progenitores han demostrado carecer de un criterio apto a la hora de escoger un factor tan determinante en la vida de sus vástagos, existe la posibilidad legal de que estos modifiquen su nombre. Así, desde que cumplan dieciocho años, pueden instar el procedimiento establecido sin precisar del permiso parental. Lástima que, para esas alturas del partido, muchos de ellos ya habrán recorrido una larga travesía por el desierto de la mofa y la befa.




martes, 4 de octubre de 2016

DÍA MUNDIAL DE LOS DOCENTES





Desde el año 1994 y como todos los 5 de Octubre, mañana se celebra el Día Mundial de los Docentes, conmemorándose de esta manera el aniversario de la suscripción de la Recomendación UNESCO/OIT sobre la Situación del Personal Docente en 1966, hace exactamente medio siglo. 

El objetivo es rendir a todos los profesores el homenaje que se merecen, resaltando el papel que realizan para una educación de calidad a todos los niveles. Asimismo, se pretende llamar la atención sobre la situación, las condiciones laborales y las necesidades de la educación actual, dado que los maestros son, sin duda alguna, el recurso más importante con que cuenta la enseñanza. 

La Unesco y sus asociados piden a los gobiernos que aumenten las inversiones destinadas a la formación de este colectivo, ya que determinan su capacidad de innovar, inventar y encontrar soluciones para el futuro. 

Por lo tanto, esta jornada aspira a concienciar y apreciar la contribución vital de quienes ejercen esta maravillosa profesión (una de las más determinantes para el desarrollo de la Humanidad) en aras de la educación y la cultura. 

Desde estas líneas me sumo a este sincero reconocimiento, agradecida a los docentes que a lo largo de mi vida han intervenido para que me convirtiera en la mujer que soy hoy.