miércoles, 26 de junio de 2019

UNA INVITACIÓN EXCEPCIONAL





Con ocasión de la finalización del curso escolar 2018-2019, tuve recientemente el inmenso honor de ser invitada al prestigioso Instituto Cabrera Pinto de la ciudad de La Laguna para intervenir en su magnífico proyecto de radio, cuya programación se extiende a lo largo del año. 

En su histórico salón de actos fui entrevistada durante media hora por algunos de los alumnos del centro educativo, que me preguntaron acerca de mi desempeño profesional como asesora jurídica y mediadora y sobre mi pasión por los medios de comunicación, muy particularmente el desarrollado a través de las ondas. 

Desde aquí quiero agradecer a la responsable de esta innovadora iniciativa, Marylin de la Rosa, el trato que me dispensaron y tampoco puedo dejar de referirme a dos extraordinarios comunicadores involucrados en esta preciosa aventura educativa: Candelaria Linares y Guillén Castellano. 

Tal y como me comprometí, volveré a partir de septiembre a compartir con todos ellos más entrañables momentos delante del micrófono. 

Facilito a continuación el enlace de audio con este programa de fin de curso.    


http://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/proyecto/38002831-0004/2019/06/20/programa-resumen-del-curso-2018-2019/?fbclid=IwAR0pHDIHv-p21JY9W7Lnyr7urN154neIuiQKddOh4rsNOl-Ef7pbbQuZ_ec




viernes, 21 de junio de 2019

BASTA CON SER BIEN NACIDO


Artículo publicado en El Día el 21 de junio de 2019

Artículo publicado en La Provincia (Diario de Las Palmas) el 22 de junio de 2019



Cuando día tras día me asomo a las portadas de los periódicos, constato que habito en un mundo convulso donde la crisis de valores, las desigualdades sociales y los conflictos de toda índole, lejos de disminuir, se incrementan a pasos agigantados. Sin embargo, también encuentro a veces noticias satisfactorias que me llenan de esperanza, como la de la imposición esta misma semana de una condecoración de la Orden del Mérito Civil a la joven tinerfeña Natalia Díaz Martín. A sus 19 años, esta voluntaria de Manos Unidas estudia Ciencias de la Educación, imparte talleres para la Red Canaria de Escuelas Solidarias y colabora en actividades educativas para el desarrollo. Tan merecido reconocimiento se debe a su contribución a favor de la sociedad a través de la citada organización católica. 

Lo cierto es que su ejemplo me trae a la memoria el de muchos otros hombres y mujeres valientes que, portando el mensaje cristiano como inspiración de su entrega, encarnan potentes faros de luz para contrarrestar algunas de las tinieblas del universo. Sólo desde esa mezcla explosiva de coraje y fe puede explicarse la decisión de miles de seres comprometidos que salen de su tierra y dejan atrás a sus familias para acudir a los enclaves más recónditos de la tierra a servir a los otros. A los invisibles. Se trata tanto de religiosos como de laicos, cuya generosidad, grandeza de espíritu e inquebrantable amor por los demás les impulsan a emprender la revolución más pacífica de todas: dedicar la vida al prójimo. 

Pero no a cualquier prójimo, sino al más castigado por las circunstancias. Al carente de salud, de higiene, de educación, de trabajo y de afectos. Llaman a su puerta chapurreando idiomas impronunciables, pateando aldeas alejadas de la civilización, luchando contra el recelo y la incomprensión de propios y extraños, y soportando en silencio los ataques injustos de esos ideólogos de despacho que desprecian cualquier iniciativa que huela a iglesia y a cruz. Ya se sabe que la solidaridad realizada en nombre de Cristo ha de colocarse bajo sospecha y que los justos de hoy deben continuar pagando las facturas de los pecadores de ayer, hayan transcurrido milenios, siglos, décadas, años, días o minutos. 

Por supuesto, no seré yo quien niegue los abusos y los atropellos cometidos en el seno de la Iglesia Católica a lo largo de la Historia, pero ello no me impide reconocer también la admirable labor que desde su origen lleva a cabo en beneficio de millones de personas. Por eso, me resulta paradójico que determinadas propuestas de colaboración social gocen de mayor aceptación si provienen de oenegés o instituciones civiles y no de organizaciones como Cáritas Diocesana o Manos Unidas, máxime cuando el dolor y la necesidad son tan enormes y están tan extendidos que toda ayuda (incluida la casilla en el impreso del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) es poca, venga de donde venga, Aun así, no parece que existan muchos de estos modernos intelectuales que hayan acogido a niñas violadas y embarazadas en Asia y les hayan dado cobijo. Ni demasiados sesudos filósofos que hayan alfabetizado a cientos de alumnos en miserables escuelas de América Latina. Ni tampoco numerosos científicos reputados que se hayan arriesgado al contagio del virus del ébola en poblados del África negra. 

Pero da lo mismo, porque ese sentimiento de caridad que lleva nutriendo con potencia a multitud de misioneros y voluntarios desde tiempos inmemoriales permanece inquebrantable y así seguirá hasta el fin de los tiempos. Millares de mujeres y hombres con un corazón tan grande como para ir a evangelizar hasta los confines del orbe poniendo en riesgo sus propias vidas. Yo, desde luego, les agradezco infinitamente su descomunal esfuerzo en la difusión de unos valores adheridos inseparablemente a la esfera de los Derechos Humanos. Porque para eso no hace falta ser creyente y practicante. Para eso basta con ser bien nacido.

https://www.eldia.es/opinion/2019/06/21/basta-nacido/986106.html

miércoles, 19 de junio de 2019

LA CARA INVISIBLE DE LAS GUERRAS






Una jornada más para reflexionar

sobre determinados fenómenos sociales

que nos denigran como especie

y cuya erradicación es absolutamente prioritaria.

viernes, 14 de junio de 2019

MANERAS VERGONZOSAS DE DESPEDIR LA SOLTERÍA


Artículo publicado en El Día el 14 de junio de 2019




Pasan los años y el panorama va cada vez a peor, aunque de una vez más me apresuro a aclarar que esta exposición no hace referencia a todas las despedidas de la soltería, sino solamente a las que provocan vergüenza ajena y generan conflictos de convivencia ciudadana. Las habrá sanas, divertidas y que no difieran demasiado de una velada común en la que los amigos del novio o de la novia luzcan, si acaso, la misma camiseta conmemorativa y se limiten a disfrutar de la ocasión sin rozar el poste del libertinaje. Otras, desde luego, no lo son. 

Ya puesta, y en un alarde de sinceridad, confieso que jamás he participado en ninguna de ellas, ni como futura esposa ni como invitada. Y es que la mera posibilidad de tener que simular entusiasmo mientras un fulano al que no he visto en mi vida me sobe la entrepierna o me siente sobre él a horcajadas para alborozo de la turba me produce un rechazo inenarrable. El romanticismo, cómo no, también paga peaje. La cuestión es que, de un tiempo a esta parte, las celebraciones que preceden a los enlaces matrimoniales se han convertido en un fenómeno más próximo a la zoología que a la antropología y está desatando la contundente oposición de sus tan numerosas como sufridas víctimas. 

De hecho, cada vez son más los Ayuntamientos que aprueban normas y ordenanzas con miras a evitar los desmanes ejecutados por hordas de sujetos que, amparados en el loable motivo de la convocatoria, pierden el norte por completo, siempre con la inestimable colaboración del alcohol y las drogas. Llama la atención que incluso concejales pertenecientes a formaciones políticas consideradas progresistas propongan mano dura y mayor intervención policial para minimizar las molestias de estas cuadrillas que, megáfono en mano, se emplean a fondo en destrozar los tímpanos del respetable cuando alcanzan la conmovedora fase de exaltación de la amistad. Claro que, mientras algunos infelices se limitan a sufrir en sus propias carnes la correspondiente peste a vomitona y orín, a otros les embarga el subyugante perfume del negocio redondo y el dinero fresco. Porque, detrás de estas pérdidas de autocontrol en forma de borracheras y excesos de toda índole, se esconde un negocio sumamente rentable para las empresas que se dedican a organizar estos encuentros erótico festivos que, lejos de beneficiar a las ciudades donde tienen lugar, perjudican su imagen y, peor aún, conculcan el prioritario derecho de sus vecinos al descanso y a la tranquilidad. 

Sin ir más lejos, esta misma semana ha vuelto a la carga el vecindario de la bella ciudad de Málaga implorando a las autoridades una solución a su drama. Requisito imprescindible es que se trate de enclaves distanciados geográficamente del domicilio de los participantes del festejo, que de ese modo podrán desfilar con sus chabacanos disfraces, penes gigantes, muñecas hinchables y demás complementos presuntamente divertidos sin riesgo de ser descubiertos por sus más allegados. Este despliegue de ofertas cada vez más sofisticado incluye, además del alojamiento, la cena, la barra libre, el toro mecánico, el tuppersex y el inevitable espectáculo del boy o la stripper de turno por un módico precio que oscila entre los 100 y los 200 euros por cabeza. 

Ciertamente, sobre gustos no hay nada escrito. Será por eso que, donde algunos ven inocente diversión y saludable desparrame, otros sólo percibimos ordinariez, vulgaridad y falta de respeto, en especial hacia el hombre o la mujer que a los pocos días se convertirá en compañero de vida. Asimismo, no deja de resultarme chocante la argumentación que esgrimen los adalides de estas rentables iniciativas cuando pretenden que sean las propias autoridades municipales las que provean de dispositivos de seguridad y de servicios sanitarios a estas cíclicas concentraciones de fin de semana. No sabía yo que abandonar la soltería fuera equiparable a un partido de fútbol de alto riesgo, pero va a ser que sí.

martes, 11 de junio de 2019

"políticAs": FORO DE REFLEXIÓN ORGANIZADO POR CHARTER 100 TENERIFE







Con entusiasmo e ilusión animo a participar  en este magnífico foro de reflexión que tendrá lugar el jueves 20 de junio en el Parlamento de Canarias y en cuya organización tengo el privilegio de colaborar junto a mis queridas compañeras de Charter 100 Tenerife. 

Se trata de escuchar, hablar y debatir sobre el papel de la mujer en la política canaria, en las instituciones del archipiélago y en la sociedad isleña.

Inscripciones:
comunicación@charter100tenerife.org 


"JUNTAS VALEMOS MÁS"

viernes, 7 de junio de 2019

AMORES Y DESAMORES EN LA EDAD MADURA


Artículo publicado en El Día el 7 de junio de 2019

Artículo publicado en La Provincia (Diario de Las Palmas) el 8 de junio de 2019




Comparto plenamente el espíritu de ese refrán que reza que “el que acierta en el casar, no tiene más que acertar” ya que, por desgracia, he sido testigo de las suficientes rupturas de pareja como para conocer de primera mano el dolor que llevan aparejado. Asimismo, estoy acostumbrada a oír que el amor no entiende de edades y creo firmemente que tal afirmación es muy cierta. Pero, por la misma regla de tres, tampoco el desamor es un sentimiento exclusivo de la juventud y, por lo tanto, las personas maduras no están exentas de padecerlo. 

Abundando en esta cuestión, en los últimos años se ha puesto de manifiesto un fenómeno imparable, que no es otro que el aumento de procesos de divorcio en parejas de más de sesenta años de edad. No son, ni de lejos, el grupo de edad en el que más procesos de separación se producen, pero sí en el que más han crecido. Los números ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística así lo avalan, indicando que aproximadamente un 37% de las separaciones matrimoniales en España se producen en el seno de matrimonios con más de veinte años de vida en común. 

En la actual década, las rupturas tardías en nuestro país se han multiplicado por cinco y no somos un caso único en el mundo. Se trata de una epidemia global. Detrás de tales estadísticas subyacen infinidad de fenómenos convergentes, desde el aumento de la longevidad hasta la anhelada liberación de la mujer, pasando por la obsesión por la realización personal. La separación tardía ya no se considera un fracaso, sino una atractiva alternativa vital. Así, afirman los expertos que la frontera de los sesenta y cinco resulta letal para los cónyuges peor avenidos que, tras una existencia de ajetreo profesional, se ven condenados a pasar el día juntos como consecuencia del cese de la actividad laboral. 

Por regla general, los motivos que les animan a tomar una decisión tan trascendental no difieren de los habituales, es decir, la monotonía, la falta de proyectos en común y las continuas discusiones. A ellos se añade de forma preeminente la ya citada jubilación, que suele incidir muy negativamente en el desarrollo de la relación, habida cuenta que coincide con el momento en el que los hijos se independizan, circunstancia que les aboca a una convivencia doméstica mucho más intensa y, en consecuencia, altamente insatisfactoria. Hasta entonces, los problemas conyugales permanecían ocultos entre las rutinas diarias, pero el sobrevenido punto final del trabajo abre la veda de los roces y las tensiones entre dos seres acostumbrados a compartir únicamente, y en el mejor de los casos, las comidas y las cenas. 

Sin embargo, en la actualidad, a las personas pertenecientes a esta franja de edad les sobran fuerzas para reflexionar sobre el modo en que quieren afrontar su destino y muchas de ellas se deciden a probar. De hecho, en Estados Unidos se habla desde hace algún tiempo de tres enlaces (uno en la juventud, otro en la madurez y un tercero, en la senectud) como tendencia de futuro. Con independencia de que no existan rupturas fáciles, cada vez es más frecuente que los implicados se planteen, pues, la posibilidad de no seguir desperdiciando su tiempo y decidan emprender en solitario una nueva andadura. 

Siempre surgen dudas sobre cómo afrontar la soledad, asumir la incomprensión ajena, abordar un cambio de residencia o, incluso, modificar los recursos económicos. Pero, si la decisión es firme, estos condicionantes no deben suponer un freno para su puesta en marcha. Nada más lejos de mi intención que promocionar una separación o un divorcio. Ahora bien, a menudo insisto en mi convencimiento de que las personas merecen como mínimo una segunda oportunidad en la vida. Por lo tanto, resignarse a mantener un matrimonio fallido no parece la opción más deseable, máxime cuando aún les queda tanto por vivir.

martes, 4 de junio de 2019

FERIA DEL LIBRO DE SANTA CRUZ DE TENERIFE 2019





Punto final a la 31 Edición de la Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife, durante cuya celebración he tenido la oportunidad de reencontrarme con grandes escritores a los que admiro y, sobre todo, quiero. 



Terminada ya LA CEGUERA DEL CANGREJO, de Alexis Ravelo, comienzo ahora a leer EL PACTO DE LAS VIUDAS, de Víctor Álamo de la Rosa. Gracias por vuestros abrazos apretados y vuestras cariñosas dedicatorias. 



Yo espero AMANECER EN EL OCASO cada día con Gerardo Pérez, a ver si así se me pega algo de su enorme talento.