COMPARTO ESTAS HERMOSAS PALABRAS
QUE ME ENVÍA MI AMIGA GLADYS.
MIL GRACIAS, PRECIOSA, POR SER Y POR ESTAR.
AHORA Y SIEMPRE.
“Dicen que a cierta edad las mujeres nos hacemos
invisibles.
Que nuestro protagonismo en la escena de la vida declina.
Y que nos volvemos inexistentes para
un mundo en el que sólo cabe el ímpetu de los años jóvenes.
Yo no sé si me
habré vuelto invisible para el mundo.
Es muy probable.
Pero nunca fui tan consciente de
mi existencia como
ahora.
Nunca me sentí tan
protagonista de mi vida.
Y nunca disfruté tanto
de cada uno de sus momentos.
Descubrí que no soy una princesa de cuento de hadas.
Descubrí al ser humano que sencillamente soy.
Con sus miserias y sus grandezas.
Descubrí que puedo permitirme el
lujo de no ser perfecta.
De estar llena de defectos.
De tener
debilidades.
De equivocarme.
De hacer cosas indebidas.
De no responder a
las expectativas de los
demás.
Y, a pesar de ello, quererme
mucho y aún amar, sentir, vibrar.
Cuando me miro al
espejo, ya no busco a la que fui en el pasado.
Sonrío a la que soy
HOY.
Me alegro del camino andado y
asumo mis contradicciones.
Siento que debo saludar con cariño a aquella joven
que fui.
Pero dejarla a un lado, porque ahora me estorba.
Su mundo de ilusiones y fantasía ya no me interesa.
Me interesa ser yo, aquí y ahora.
¡Qué
bien no sentir ese desasosiego permanente que produce correr tras los sueños!
¡Qué
bien poder disfrutar del silencio y de
los pensamientos!
¡Qué lindos son los recuerdos y sonreír tras ellos!
La vida es tan corta y el oficio de vivirla es tan
difícil,
Que, cuando uno comienza a
aprenderlo, ya hay que morirse.
Por eso, trato de vivirla en plenitud.
Como si hoy fuera el último día.
Gozando cada minuto, cada momento.
Cada “te quiero”.
Cada rayo de sol que me acaricia.
Y tan sólo puedo dar gracias por toda
esta maravilla.
Por
mi familia y por mis amigos,
Que
comparten conmigo su experiencia en los sufrimientos y en las alegrías.
Por sentir la gran dicha de ser mujer”.


