lunes, 17 de septiembre de 2012

A FAVOR DE LA PRISIÓN PERMANENTE REVISABLE

Artículo publicado en la revista de habla hispana "La Ruptura" el 17 de septiembre de 2012
 
 
 
 

Cuando José Luis Rodríguez Zapatero todavía era Presidente del Gobierno de España, mantuvo una reunión con el padre de la difunta adolescente Marta del Castillo en el transcurso de la cual, el progenitor de la joven pidió la implantación de la cadena perpetua y el cumplimiento íntegro de las penas impuestas para delitos sexuales y agresiones contra menores. Aquel caso concreto se había venido a sumar a una lista de horrendos crímenes con nombres y apellidos, como los de Sandra Palo y Mari Luz Cortés, que habían generado gran alarma social, colocando al Tercer Poder en el punto de mira de la indignación ciudadana. El triste final de los hermanos Ruth y José Bretón, al parecer como consecuencia de la venganza por un divorcio no aceptado por la parte paterna, ha venido a sumarse a este siniestro catálogo que precisa de una respuesta acorde con su gravedad.
 
Por su fuerte repercusión mediática, estas cuestiones son tema frecuente de tertulias en los entornos familiar y laboral y la diversidad de opiniones es manifiesta. Uno de los debates más recurrentes es el que tiene por objeto la conveniencia de la aplicación bien de la pena de muerte, bien de la cadena perpetua. Algunas personas se declaran firmes defensoras de la primera opción y argumentan los beneficios de su implantación en el hecho de que sirve para disuadir a los asesinos en potencia que, sabedores del futuro que les espera, se lo pensarán dos veces antes de cometer una fechoría. Consideran, asimismo, que no es de recibo dedicar un porcentaje de sus impuestos a mantener a semejantes sujetos en unas prisiones, por otra parte, cada vez más modernas y confortables.
 
Sin embargo otros, entre quienes me incluyo, estamos absolutamente en contra de esta medida. Mi principal razonamiento estriba en que ningún sistema penitenciario posee atribuciones para decidir de manera justa e infalible quién debe vivir y quién debe morir. Los derechos humanos, encabezados por el derecho a la vida, son inalienables y nadie debe privarlos ni ser privado de ellos, pues su esencia consiste en proteger a todos y cada uno de los ciudadanos, sean buenos o malos. De más está explicar que esta postura no es en absoluto incompatible con la ineludible exigencia de hacer justicia con las víctimas y, a la par, castigar con dureza a los criminales.
 
Abundando en esta idea, el actual Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, ha presentado esta misma semana el proyecto de reforma del Código Penal, que introducirá por primera vez en la legislación española la figura de la prisión permanente revisable. Se aplicará en los casos de terrorismo, de asesinatos de menores de edad, de genocidio y de crímenes contra la humanidad. No obstante, se echa de menos una modificación de la Ley del Menor a fin de castigar de una forma más adecuada la responsabilidad penal de los jóvenes autores de delitos tan terribles como los anteriormente citados de Sandra Palo o Marta del Castillo, que a la hora de su comisión no alcanzan por escasos meses (en ocasiones, incluso días) la mayoría de edad.
 
La prisión permanente revisable no supone –como afirman algunos- una contradicción en sus términos. Aunque pueda traducirse en la permanencia del reo en una cárcel de por vida, no tiene por qué ser necesariamente así, habida cuenta que su régimen jurídico contempla la posibilidad, cumplidas determinadas condiciones, de la obtención de beneficios penitenciarios tales como permisos, régimen de tercer grado, libertad condicional y hasta plena. De hecho, el propio Tribunal Constitucional, a tenor del art.15 de la Carta Magna, no considera que se trate de una pena inhumana o degradante y su implantación - siempre y cuando se aplique con la garantía de los denominados juicios de revisión- no contradice ni la letra ni el espíritu de la Norma Suprema, que en su artículo 25 refiere con claridad que “las penas privativas de libertad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción y no podrán consistir en trabajos forzados”. Además, dicha pena tampoco sería desproporcionada en atención a los delitos a los que iría aparejada, es decir, los atentados terroristas más graves, los asesinatos múltiples o las agresiones sexuales reincidentes, por obra y gracia de unos individuos que ni siquiera muestran un arrepentimiento verdadero.
 
Ya es hora de cambiar de escenario. Las gentes de bien están convencidas con toda la razón de que la justicia no es igual para todos y de que España es un paraíso para los malhechores. Necesitan urgentemente recuperar la fe en aquéllos que deben velar por su seguridad, llámense gobernantes, legisladores o jueces.

http://www.feriadeldivorcio.com/2012/09/17/a-favor-de-la-prision-permanente-revisable/

jueves, 13 de septiembre de 2012

DE NUEVO EN LAS ONDAS DE INTER RADIO TENERIFE



 PRIMER PROGRAMA DE LA NUEVA TEMPORADA


Este 14 de septiembre me incorporo nuevamente a la tertulia matinal de Inter Radio Tenerife, cada viernes de 9 a 10 de la mañana -redifusión de 9 a 10 de la noche- (hora canaria) . Para escucharla, basta con pinchar el siguiente enlace:


www.interradiotenerife.es

Bajo la batuta del periodista Gabriel Mesa, desempeñando magníficamente su papel de moderador, ocuparé mi sillón habitual, el mismo al que fui invitada hace ya quince meses.

Sobre la mesa de corcho se mezclarán por enésima vez los periódicos de la jornada, los cafés humeantes, los micrófonos, los cascos, los bolígrafos y los apuntes.

Vigilándonos estrechamente tras el cristal de su “pecera”, se situará nuestro particular mago de la técnica, Julio Ramos, rodeado de aparatos infernales y mesas de mezclas con los que hace milagros en forma de cuñas publicitarias, espacios musicales y participaciones de voz.

Estoy deseando reencontrarme con mis compañeras de debate, a quienes tanto aprecio y que, semana a semana, me recuerdan el incalculable valor de la tolerancia y del respeto a la diversidad de opiniones.

Asimismo, confío en que los oyentes del programa continúen a la escucha de las emisiones (tanto a través de internet (www.interradiotenerife.es) como del dial 96.8 FM)  después de estos meses de separación veraniega. Sus comentarios a través de la red nos resultan esenciales para saber de primera mano qué opinan los ciudadanos acerca de los actuales acontecimientos políticos y sociales que afectan, no sólo a Canarias, sino también al resto de España y del mundo.

Querido y admirado Lito:

Esta enamorada de la radio, probablemente el medio de comunicación más cercano y emocionante, nunca te agradecerá bastante la confianza y el afecto demostrados. Sabes de sobra que son mutuos.  

Después de las ingratas circunstancias que te está tocando vivir a consecuencia del anómalo concurso de licencias radiofónicas que sigue pendiente de resolución judicial, te deseo más que nunca la mayor de las suertes en tus futuros proyectos profesionales que, a pesar de las piedras en el camino, siguen adelante contra viento y marea.

En este momento es imprescindible que cada uno de nosotros aporte su grano de arena para intentar mejorar las cosas y no se refugie en la inacción y en la crítica permanente.

La solución de los problemas es tarea de todos y, como dice la máxima,  la unión hace la fuerza. 







domingo, 9 de septiembre de 2012

DEL SUEÑO AMERICANO A LA PESADILLA EUROPEA

Artículo publicado en La Opinión de Tenerife el 9 de septiembre de 2012

Artículo publicado en La Provincia (Diario de Las Palmas) el 12 de septiembre de 2012
 
 


Finiquitado el período veraniego y con el otoño llamando a la puerta, mucho me temo que las perspectivas políticas y económicas tanto nacionales como internacionales no van a resultarnos precisamente una fuente de satisfacción. Si, al menos, los sufridos ciudadanos pudiéramos albergar la esperanza de que nuestros mandatarios fueran capaces de aprender de sus errores,  tal vez nos resultaría más sencillo enfrentar con otra actitud el futuro que se nos avecina. El estar escuchando día sí, día también, que todos somos culpables de la desastrosa coyuntura actual, como si tuviéramos que repartirnos la responsabilidad del desaguisado en idénticos porcentajes, tampoco ayuda. Por lo menos a mí, que –deformación profesional, supongo- tengo excesivamente interiorizados los conceptos de justicia y de equidad y, en consecuencia, este burdo reparto de culpas me parece una estafa.

Sin embargo, lo que sí aprecio con claridad meridiana son las diferencias insalvables que presentan los distintos países de la Unión Europea y que, en mi humilde opinión, explican el fracaso de esa Europa global a la que, supuestamente, aspiran sus dirigentes. Para empezar, el sentimiento de europeidad no es el mismo en los veintisiete estados miembros. Incluso en algunos de ellos –particularmente los de la zona meridional- brilla por su ausencia. A su vez, el norte mira hacia el sur con recelo y, en ocasiones, no le falta razón. Por otra parte, la moneda común no ha sido argumento suficiente para crear ese vínculo de pertenencia imprescindible para sentirnos, además de lo que figure en nuestros respectivos carnés de identidad, también europeos.

Basta con escuchar los discursos de la Primera Dama y del líder hispano Julián Castro dando el pistoletazo de salida a la campaña electoral norteamericana para constatar que en el Viejo Continente estamos a años luz de compartir un mismo espíritu, de percibirnos a nosotros mismos –seamos españoles, alemanes, griegos o franceses- como un bloque homogéneo.    

Y, reconociendo de antemano que las comparaciones son odiosas y que tampoco al otro lado del Atlántico es oro todo lo que reluce, confieso que la idea del “sueño americano” me provoca una envidia sana, comparable a la de la defensa prácticamente unánime que los orgullosos ciudadanos estadounidenses –con independencia de sus inclinaciones demócratas o republicanas y ya sean de California, Florida o Wisconsin- hacen de su nación como un todo. En ese país sigue vigente la sensación de que, si alguien trabaja intensamente y cumple con la ley, puede llegar hasta donde el talento y la suerte se lo permitan, y casos como el del citado alcalde tejano-mexicano o el mismísimo Barack Obama son buena prueba de ello.

Sin embargo aquí hemos llegado a un punto de no retorno en el que el manido debate de la Europa de dos velocidades está a punto de reeditarse demorando la mejor solución, que pasa por abandonar los patrones antiguos y comenzar un edificio nuevo desde la base. En cierto modo, es un fenómeno que los propios españoles ya estamos padeciendo desde hace tiempo por obra y gracia del modelo autonómico, en virtud del cual un recién nacido canario o extremeño no parte en igualdad de condiciones respecto de otro navarro o madrileño, por citar tan sólo un par de ejemplos.

Pero el pecado de los líderes europeos actuales radica en que están demasiado atados a sus realidades nacionales –en definitiva, las que les aseguran o no la reelección de sus cargos- y, mientras tanto, su negativa a dar el salto definitivo a la verdadera unión salpica a toda la ciudadanía, hundiéndola en unas desigualdades económicas y sociales cada vez más flagrantes.

Sin una mayor integración política, la propia integración económica se verá abocada al fracaso definitivo y creo que expulsar a quienes ahora atraviesan por mayores dificultades no es el camino. Europa necesita replantearse qué quiere ser dentro de un mundo que avanza con o sin ella y cuyo futuro está en Asia o, según dicen los científicos de la NASA, en Marte.

 

martes, 4 de septiembre de 2012

PADRES, HIJOS Y EX PAREJAS: UN COMPLEJO TRIÁNGULO EMOCIONAL

Artículo publicado en la revista de habla hispana "La Ruptura" el 4 de septiembre de 2012
 
 
 
No es la primera vez que centro mi atención en un asunto que me preocupa extraordinariamente y no solo desde el punto de vista profesional sino también personal.
 
El verano que está a punto de terminar ha estado salpicado de noticias como el más que probable crimen de los niños de Córdoba, que provocan un enorme rechazo social y escandalizan a cualquier persona de bien, tenga o no tenga hijos. Por suerte,  desenlaces como el que nos ocupa –derivado, al parecer, de una ruptura matrimonial no aceptada por el progenitor- son muy excepcionales. Pero, sin necesidad de llegar a estos extremos, la sociedad en su conjunto no puede permitirse el lujo de cerrar los ojos a una realidad mucho más habitual de lo que parece: los diversos rostros del maltrato infantil derivado de los fracasos sentimentales de los adultos.
 
Si la lógica invita a considerar a los padres de familia como aquellos seres que deben amar, proteger y apoyar a sus vástagos a lo largo de toda su vida, resulta muy difícil de entender por qué no se esfuerzan al máximo en dejarles al margen de sus conflictos de adultos o, como mínimo, en tratar de minimizárselos.  Una vez producida la separación, es obvio que los otrora cónyuges habrán de seguir manteniendo cierta relación en el futuro, aunque solo sea porque comparten el vínculo común de la paternidad. En ese sentido, aprender a negociar se torna como la mejor vía para evitar confrontaciones no deseadas que perjudican a todos y cada uno de los miembros de la familia.
 
En un porcentaje notable, el trato entre los divorciados no suele ser fácil, al menos en las primeras fases del proceso. Cuando las circunstancias les obligan a coincidir, recuerdan situaciones dolorosas y las emociones negativas se abren hueco en su ánimo, deseos de venganza incluidos. Además, puesto que el divorcio ya se ha hecho efectivo, no ven razón alguna para suavizar sus diferencias. Sabedores de los puntos débiles del contrario, no dudan en atacarlo, recurriendo si es preciso a lo más efectivo: los niños.
 
Por otra parte, la entrada en escena de nuevas parejas suele venir a agravar una situación ya de por sí delicada y son de nuevo los más pequeños quienes se ven más expuestos a las reacciones de madres y padres.
 
No me cansaré de insistir en la idea de que, para un crecimiento emocional adecuado, los hijos deben contar en la medida de lo posible con ambos progenitores, aunque éstos ya no sigan siendo marido y mujer. No cabe duda de que se trata de un sobreesfuerzo personal muy notable pero es el momento indicado para que demuestren la madurez adulta que se les presume y, cuanto mejor sea su ejemplo, mayor será el respeto y el cariño que obtendrán de sus hijos. 
 
 
Cualquier maltrato infantil, ya sea físico, psicológico o de otra índole, es rechazable, con independencia de su grado. Los niños son niños y, por lo tanto, acreedores de una especial protección y merecedores de un cariño sin límite. No existe ninguna circunstancia que justifique la rebaja de su dignidad.

 

sábado, 1 de septiembre de 2012

NUNCA SON MALOS TIEMPOS PARA LA LÍRICA

 
 
 
 

Con cada inicio de curso, con cada cambio de temporada, me asalta inevitablemente la misma reflexión en torno al paso del tiempo. Constato que la vida es una rueda que avanza sin parar de girar. Día tras día. Mes tras mes. Año tras año.

Sin embargo, confieso que esta realidad no me produce ningún rechazo y en todos mis cumpleaños me pregunto qué me deparará el destino durante las siguientes cincuenta y dos semanas. 

Unas veces me ha salpicado de tragedia. Otras, sin embargo, ha sido la comedia la que se ha impuesto. Exactamente igual que en mi adorado Séptimo Arte. 

En ocasiones ha zarandeado mi alma con dolorosas despedidas pero, en una suerte de justicia compensatoria, también me ha cubierto de afectos a través de bienvenidas maravillosas y de inesperados reencuentros.

Aunque no siempre ha sido generoso conmigo, me ha brindado los mejores mimbres para  trenzar mi personal cesto de esperanza y de fe en el futuro.

Y aquí sigo, entera y agradecida por poder disponer todavía de mis cinco sentidos. Consciente del privilegio que supone ver, oír, tocar, oler y gustar. Con la curiosidad intacta y con la capacidad de sorpresa aún vigente.

Mientras la calle ruge que son malos tiempos para la lírica –imposible olvidar a Golpes Bajos: “el azul del mar inunda mis ojos, el aroma de las flores me envuelve”-, mi innato optimismo pugna por abrirse paso entre las sombras. Espero triunfar en el intento porque todo lo que he vivido hasta la fecha ha educado mi mirada para descubrir el lado positivo de las cosas.

No se trata de una actitud inocente. Tampoco de una pose de cara a la galería. Es más bien un ejercicio de voluntarismo con argumentos, de firme convencimiento de que a ser feliz también se aprende. Y yo no quiero perderme ninguna clase de la asignatura más importante.

Seguir teniendo sueños por cumplir es un magnífico punto de partida para este septiembre recién estrenado y a mí, una Cáncer de libro, sueños nunca me han faltado.

Sueños como el de abrazar a quienes tanto he querido, quiero y seguiré queriendo.

Sueños como el de pasear en otoño por los parques de Pamplona.

Sueños como el de continuar escribiendo. 

 


jueves, 26 de julio de 2012

LOS FALSOS VIDENTES O CÓMO LUCRARSE CON LA DESGRACIA AJENA

Artículo publicado en La Opinión de Tenerife el 26 de julio de 2012

Artículo publicado en La Provincia (Diario de Las Palmas) el 28 de julio de 2012



Tal vez existan espíritus puros que utilicen sus facultades extrasensoriales sin ninguna finalidad recaudatoria, tan sólo movidos por el único afán de hacer el bien. Si eso es así, no es a ellos a quienes van dedicadas estas líneas sino a ese ejército de estafadores que se publicitan, básicamente, a través de dos vías de comunicación: los anuncios por palabras y los canales televisivos de tercera división.

Contra todo pronóstico, este tipo de negocios alternativos, lejos de sumarse al carro de la crisis económica, no sólo se mantienen sino que, incluso, repuntan por mor de la imperiosa necesidad ciudadana de confiar en algo o alguien que les empuje a sobrevivir más allá de los sacrosantos mercados o las caníbales agencias de calificación.

Por lo que se refiere al sector de los periódicos de papel, en él encuentran acomodo videntes internacionales de “reconocido prestigio” que suelen proceder del África subsahariana y que descienden en línea recta de antiguos chamanes de tribus alejadas de la civilización. Sus vastos conocimientos, unidos a sus extraordinarios poderes, son las armas perfectas de las que se sirven para estafar a sus potenciales víctimas. Para ello, se ayudan de recetas, pócimas y brebajes que ora te quitan el mal de ojo, ora te emparejan con el hombre de tus sueños, ora  te facilitan un puesto de trabajo de por vida. Las fotos de tan cualificados profesionales de la brujería al por menor, cuya expresión facial resulta lo suficientemente disuasoria como para no arriesgarse a marcar el ruinoso 806 que la acompaña, no parecen, sin embargo, atemorizar a su incauta clientela, compuesta mayoritariamente por seres vulnerables cuya baja autoestima y elevada inseguridad les lanzan en brazos de tarots y bolas de cristal, en su empeño de dar esquinazo al miedo y a la soledad. Para su  desgracia, el escaso apoyo social con el que cuentan dificulta la posibilidad de que terceras personas con criterio les insten a solicitar la ayuda especializada que, sin ningún género de duda, precisan.

En cuanto al segundo entorno, el de esos platós de televisión cuyos decorados son un auténtico atentado al buen gusto, lo frecuentan adivinas de pacotilla, normalmente de mediana edad, y que presentan algunas peculiaridades comunes, entre ellas unos nombres de pila que asustan al miedo y una selección de atuendos, peinados y maquillajes -grotescos todos ellos- incompatibles con el más mínimo viso de elegancia o sencillez. Entre tallas de vírgenes y estampas de santos diseminados sobre tapetes astrales, proceden a mostrar a cámara las cartas de La Muerte, El Ermitaño o La Emperatriz, para, cien euros más tarde, comunicar a su llorosa interlocutora el supuesto remedio a sus males. Y así, entre fraudes y estafas, estos traficantes de esperanzas van engordando sus cuentas corrientes a costa de la desgracia ajena.

Es evidente que estas prácticas tan miserables no van a desaparecer de la noche a la mañana. Siempre habrá individuos dispuestos a aprovecharse de los más débiles y tampoco faltarán damnificados que, por ignorancia o desesperación, acudan a ellos en busca de ayuda. Pero sería un gran avance que, desde los estamentos correspondientes se tomaran las medidas oportunas para evitar unas actividades que, sobre todo en épocas de crisis económica, van en aumento. Revisar los permisos y licencias de las cadenas de televisión o supervisar los ingresos de las líneas telefónicas asociadas a estos negocios podría ser un buen comienzo, sin olvidar la imprescindible interposición de denuncias por parte de los propios afectados. De ese modo, sería infinitamente más sencillo conseguir que numerosas personas que atraviesan por un mal momento dejaran de ser engañadas no sólo económica sino también emocionalmente.

http://www.laprovincia.es/opinion/2012/07/28/falsos-videntes/473125.html


martes, 24 de julio de 2012

LA OPINIÓN DE LOS MENORES EN LOS PROCESOS DE DIVORCIO

Artículo publicado en la revista de habla hispana "La Ruptura" el 24 de julio de 2012



Pocas situaciones nos resultan más ingratas a los profesionales del Derecho que las que  nos colocan ante la tesitura de solicitar una pericial psicológica a un menor y, en su caso, llevarle delante de un juez para ser sometido a una exploración -sin que ello suponga necesariamente hacerle declarar en el estrado-.  

En concreto, la pregunta que en numerosas ocasiones se formulan los involucrados en los procesos de divorcio es la relativa a cuándo deben ser escuchados los testimonios infantiles y si esta opción beneficia o perjudica a sus protagonistas. En mi opinión, tal posibilidad debería emplearse con más frecuencia y a continuación explicaré por qué.

En contra de la práctica habitual de los Juzgados de Familia, los pequeños deberían ser escuchados por los jueces antes que ningún otra parte del proceso y desde el momento mismo en el que los juzgadores tuvieran noticia del conflicto familiar de referencia.

Como punto de partida, conviene dejar claro que, aunque tal vez adolezcan de los suficientes conocimientos, los chavales cuentan generalmente con una inteligencia más que de sobra para sacar conclusiones basadas tanto en sus experiencias personales como en aquellos recuerdos que albergan en su mente y en su corazón. No hay que olvidar que son testigos altamente cualificados de cuanto acontece en el hogar y, por ende, pueden clarificar mejor que nadie la veracidad o falsedad de las acusaciones recíprocas que los cónyuges vierten a menudo en las salas de vistas.

Por lo tanto, escuchar a estos chicos al inicio del procedimiento evitaría en gran medida el tan temido Síndrome de Alienación Parental (SAP), puesto que se impediría que el progenitor alienador –normalmente, el custodio- dispusiese del período necesario para manipular al menor, una tentación bastante común, por desgracia, en la que caen los futuros divorciados. Esta medida tomada a tiempo resultaría muy útil para que los pequeños no estuvieran expuestos a algunas malas interpretaciones, como creer que el padre o la madre ausentes no les llaman nunca por teléfono o no les visitan porque no les quieren o no cumplen con sus correspondientes obligaciones económicas.

En este sentido, tanto el Código Civil como la Ley de Protección Jurídica del Menor aluden como única condición la de que los pequeños cuenten con un grado suficiente de juicio para ser escuchados por sus Señorías. También la Convención sobre los Derechos del Niño recurre al concepto de madurez de modo genérico, sin establecer ningún límite o nivel (como sucede con los doce años en las declaraciones en sede judicial).

En cualquier caso, para constatar si una persona posee dicho grado, debería tener la oportunidad de ser escuchada previamente. La madurez del ser humano se mide por diversos parámetros, desde la carga genética hasta la educación recibida, y no debería asociarse exclusivamente a su fecha de nacimiento. Así como hay adultos eternamente inmaduros, también existen niños cuya capacidad de raciocinio está fuera de toda duda y que merecen ser escuchados y atendidos. Sólo así será posible salvaguardar su derecho a ser felices y a crecer en un entorno familiar adecuado, sea en régimen de custodia individual o de custodia compartida.

Pero de poco sirve este trámite de exploración de los menores si, a la postre, su opinión no es tenida en cuenta en la medida que debería serlo. Creo que vale la pena reflexionar con la máxima seriedad sobre este delicado asunto. 

http://www.feriadeldivorcio.com/2012/07/24/la-opinion-de-los-menores-en-los-procesos-de-divorcio/

viernes, 20 de julio de 2012

FIESTAS POPULARES: UNA DEGENERACIÓN QUE NO CESA

Artículo publicado en La Opinión de Tenerife el 20 de julio de 2012



En cuanto el séptimo mes asoma en el calendario me enfrento invariablemente a la misma pregunta, formulada por amigos y vecinos: ¿este año tampoco vas a los Sanfermines? Y de mi boca brota idéntica respuesta: no, las fiestas que yo conocí pasaron a mejor vida hace décadas para nunca más volver.

Sólo yo sé hasta qué punto me llena de tristeza reconocer que la Pamplona que me vio nacer, elegida recientemente la mejor ciudad para vivir de toda España, sufre una lamentable mutación entre los días 6 y 14 de julio, nueve jornadas en las que los excesos derivados de sus fiestas patronales la convierten en un enclave cuyos habitantes aparecen a los ojos del mundo entero como unos beodos crónicos.

Sería muy injusto por mi parte afirmar que no existen salvedades a estos comportamientos tan degradantes, o que no sea posible disfrutar también de actividades lúdicas, culturales y religiosas alejadas del etilismo y del desmadre mayoritarios. Pero, por desgracia, no son más que eso, meras excepciones alejadas a años luz de la regla general y limitadas a un sector de la población que o está integrado por niños pequeños o ronda casi la tercera edad.

El bueno de San Fermín -como pasa con tantos y tantos santos y vírgenes que ejercen su patronazgo en la inmensa mayoría de nuestros pueblos y ciudades-  no es más que una burda excusa para justificar ese descontrol que se inicia con el lanzamiento del chupinazo y concluye con el “Pobre de mí”. Atraídos por el incívico reclamo de un “todo vale” ganado a pulso, las hordas de visitantes toman las calles pamplonesas dispuestas a divertirse al máximo y a olvidar sus problemas cotidianos a lo largo de una semana ininterrumpida. Hasta ahí, perfecto, si no fuera porque, de un tiempo a esta parte, parece imposible que las masas lo pasen bien si no pierden el control de sus actos, naturalmente con la inestimable colaboración del alcohol y del resto de drogas que proliferan en el mercado. Como consecuencia de esta realidad -tan triste como recurrente- los sujetos se animalizan y pierden toda capacidad de  pensar en nada que trascienda a su egoísta concepto de la diversión, en el que, obviamente, la solidaridad no encuentra hueco. Es inútil apelar al respeto por el descanso de los niños, o por el bienestar de los ancianos, o por las necesidades de los enfermos. Ahora no, ahora lo que toca es destrozar el mobiliario urbano, esparcir la basura, orinar por las esquinas y aparearse por los rincones, aunque sea a plena luz del día. Y mucho ojo con afear las conductas ajenas porque, en el mejor de los casos, te acusan de rancio y, en el peor, te mandan a Urgencias con un botellazo en la frente.

Capital navarra al margen, comportamientos similares se reproducen en el extenso abanico de nuestras romerías y fiestas populares, desde los Carnavales a las Fallas, desde la Feria de Abril al Pilar. En este sentido, basta con recalar en cualquier medio de comunicación para atragantarse con noticias como la referida a los incidentes que acaban de tener lugar en el tinerfeño Puerto de la Cruz en su multitudinaria Embarcación de la Virgen del Carmen: agresiones a varios de sus portadores, venta de alcohol a niños, comas etílicos o sexo explícito en la calle, ante la estupefacción de los agentes de la autoridad.

Es imprescindible y urgente decir alto y claro que estas conductas son rechazables desde todos los puntos de vista y que deben ser denunciadas y, en la medida de lo posible, evitadas en futuros festejos. No es de recibo que el resto de la ciudadanía tenga que exponerse a situaciones de riesgo, haya de sufrir ofensas hacia sus creencias y sentimientos más íntimos o esté obligada a presenciar escenas denigrantes que nada tienen que ver con un ocio digno.   


domingo, 15 de julio de 2012

FIMUCITÉ O LA PERFECTA COMBINACIÓN ENTRE EL CINE Y LA MÚSICA



La pasada noche, en el espectacular marco del Auditorio de Tenerife, tuvo lugar la Gala de Clausura de la sexta edición de FIMUCITÉ, Festival Internacional de Música de Cine, una cita que se ha ido consolidando desde su nacimiento en 2006 y cuyo prestigio ha traspasado con creces las fronteras de  nuestro país.

Todos los aficionados al Séptimo Arte solemos ser, a su vez, grandes amantes de las bandas sonoras, a las que consideramos obras de arte con entidad propia y que pueden y deben ser valoradas y disfrutadas al margen de estar creadas para acompañar a unas imágenes en movimiento. Por esa razón, no podía dejar pasar la oportunidad de asistir al último concierto de esta edición, que además conmemoraba el centenario de uno de los más relevantes estudios cinematográficos del mundo: Universal Pictures.  

De allí partieron numerosísimas obras maestras que década tras década nos han permitido  soñar más allá de lo imaginable, de modo que la selección de partituras que interpretó la prestigiosa Orquesta Sinfónica de Tenerife dirigida por el compositor Diego Navarro y acompañada por el Tenerife Film Choir no pudo ser más acertada:  


Fanfarria de Universal Pictures (Jerry Goldsmith)
Frankenstein (Bernard Kaun)
Drácula (John Williams)
Wolf (Danny Elfman)
The Mummy (Jerry Goldsmith)
El cabo del terror (Bernard Herrmann)
Matar a un ruiseñor (Elmer Bernstein)
Campo de sueños (James Horner)
Aeropuerto (Alfred Newman)
Fievel y el Nuevo Mundo (James Horner)
Un horizonte muy lejano (John Williams)
En el estanque dorado (Dave Grusin)
Tomates verdes fritos (Thomas Newman)
Love Actually (Craig Armstrong)
Una mente maravillosa (James Horner)
¿Conoces a Joe Black?(Thomas Newman)  
El Lorax (John Powell)
Llamaradas (Hans Zimmer)
Regreso al futuro (Alan Silvestri)
Conan el Bárbaro (Basil Poledouris)

La belleza ofrece infinidad de rostros pero, cuando su vestimenta se compone de notas musicales, posee el don especial de trasladarnos a otro mundo, el mundo de los sueños, ese universo de ficción en el que todo es posible si cierras los ojos y dejas volar la IMAGINACIÓN: http://vimeo.com/44445353