viernes, 18 de septiembre de 2020

GENEROSIDAD HASTA LA MÉDULA


Artículo publicado en El Día el 18 de septiembre de 2020

Artículo publicado en La Provincia (Diario de Las Palmas) el 19 de septiembre de 2020

Artículo publicado en Faro de Vigo el 21 de septiembre de 2020

El próximo 21 de septiembre se celebra el Día Mundial del Donante de Médula Ósea y Sangre de Cordón Umbilical con el objetivo de agradecer a todos los donantes del mundo su solidaridad, ya sean familiares, donantes no emparentados, donantes de cordón umbilical, donantes que ya han realizado su donación o donantes inscritos que lo serán en el futuro. Esta efemérides trata de sensibilizar a la población mundial sobre la importancia de la donación de células madre. En virtud de esta señalada fecha, deseo traer una vez más a la memoria la extraordinaria misión llevada a cabo por Pablo Ráez, joven prematuramente fallecido en 2016 cuyo inolvidable testimonio de vida incrementó el número de donaciones de médula de manera espectacular, lo que conllevó y sigue conllevando la curación de enfermedades que afectan a la sangre, como leucemias (el cáncer infantil más frecuente), linfomas y mielomas. 

Había quien afirmaba que los españoles nos habíamos vuelto más generosos a raíz de aquella feroz crisis financiera que aún persiste. A mí, sin embargo, siempre me ha dado la impresión de que somos un pueblo solidario desde siempre, no sólo de un tiempo a esta parte. No hay más que ver cómo nos volcamos cuando se produce una catástrofe o cualquier otra situación de emergencia social, tanto en lo que se refiere a la perspectiva económica como a la personal. De hecho, actualmente existen en España alrededor de cinco millones de ciudadanos apoyando a diversas organizaciones no gubernamentales que realizan su trabajo de forma estable y a través de cuotas. A mi juicio, sentirse concernido por la desgracia ajena es, sin duda, un motor que genera la empatía necesaria para ponerse manos a la obra y colaborar en numerosas causas humanitarias. Nuestro país pulveriza año tras año su propio récord de donación y trasplante de órganos, conservando así el liderato mundial y dando fe del excelente trabajo que lleva a cabo la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). Desde la citada organización indican que uno de cada cuatro donantes lo es por muerte cardíaca y en ese grupo se incluyen aquellos que llegan a los centros sanitarios en parada circulatoria que, si no pueden ser reanimados, terminan donando, principalmente, los riñones. 

Uno de los factores que explica el éxito de estos programas es la estrecha colaboración de los médicos de Urgencias en la detección de posibles donantes y su disposición a la hora de informar a las familias sobre la situación que atraviesa el enfermo, no tratable pero sí susceptible de donación. Otra vía es la de los pacientes a quienes retiran las medidas de soporte hospitalario y que, previamente, han accedido a donar sus órganos. Las estadísticas reflejan que la respuesta de los familiares ante esas tesituras suele ser altamente positiva. Además, a diferencia de lo que sucede en otros Estados, nuestro sistema de donaciones es anónimo y altruista. Dicho de otra manera, quien dona no sabe a quién lo hace (con la excepción de algunos casos de médula, riñón o hígado que provienen de un familiar) y tampoco recibe ninguna compensación dineraria. Del mismo modo, el receptor no paga ni conoce a su donante. Se trata de condiciones clave que evitan suspicacias y garantizan la igualdad entre los candidatos. Por ejemplo en Estados Unidos, es posible conocer la identidad del receptor. Incluso se han producido rechazos en el momento de dar el paso definitivo de la autorización por motivos puramente racistas. Y en Alemania determinadas fundaciones incluso organizan eventos para fomentar el encuentro entre ambas partes. 

Constatar que continuamos siendo líderes mundiales en una materia tan sensible es para mí un motivo de orgullo. Tal vez en muchos aspectos seamos un territorio de segunda necesitado de numerosas mejoras. Pero, si nos lo proponemos, podemos figurar a la cabeza de cualquier proyecto. No lo olvidemos nunca.

martes, 15 de septiembre de 2020

CONTANDO LA VIDA





El pasado jueves, 10 de septiembre inicié mi décima temporada en las ondas, en esta ocasión como colaboradora del nuevo programa “Tarde o temprano”, conducido por Mercedes Martín y Eugenio González. 

Vamos a estar muy cerca de los oyentes, tratando de disfrutar de cada momento, sintiéndonos afortunados de saber que existen dos millones de razones que nos conectan y convencidos de que somos lo que nos une. 

Quiero agradecer una vez más a Mercedes y a Eugenio el cariño y la confianza que me dispensan. Los tres tuvimos la oportunidad de compartir un rato muy agradable y distendido en compañía de diversos invitados (adjunto el enlace de audio). 

Porque en Canarias Radio “contamos la vida”.




viernes, 11 de septiembre de 2020

SOBRE LA SEXUALIZACIÓN PRECOZ DE LA INFANCIA



Artículo publicado en El Día el 11 de septiembre de 2020

Artículo publicado en El Día el 12 de septiembre de 2020




Nada hay en este mundo que me afecte más profundamente que los asuntos relacionados con los menores, y a su protección y defensa dedico gran parte de mis esfuerzos. Por eso, cada noticia que alerta sobre riesgos y peligros en el entorno de los más pequeños obra sobre mí como un resorte. Sin ir más lejos, me he enterado recientemente de que la plataforma Netflix ha sido duramente atacada por la sinopsis y el cartel promocional de una película titulada “Cuties”. 

En el anuncio inicial de su estreno, que ha tenido lugar esta misma semana, un grupo de niñas de apenas 11 años aparecían muy maquilladas, con escasa ropa y adoptando unas posturas que la crítica ya ha tachado de hipersexuales. Tal ha sido el movimiento popular conminando a retirar (por cierto, sin éxito) dicho producto que, tan sólo en el Reino Unido, han obtenido más de 200.000 firmas, además de conseguir el cambio en tiempo récord del texto de presentación y de las imágenes oficiales, ahora con un nuevo vestuario más acorde con la edad de las protagonistas. 

Que los niños de hoy en día viven inmersos en un mundo plagado de referencias sexuales es una realidad incontestable, por mucho que algunos individuos que dicen defender las libertades se resistan a admitirlo y nos tachen al resto de retrógrados o de poseedores de mentes calenturientas. Y es tan incontestable como que, en no pocas ocasiones, son los propios padres quienes fomentan o, como mínimo, no impiden la asunción de estos estereotipos. Basta con darse una vuelta por calles, avenidas, piscinas y playas para observar a chiquillas vestidas con atuendos de adultas de dudoso gusto (los atuendos y las adultas). Las cadenas de televisión han visto también el filón y muestran en sus programas a criaturas carne de casting ejecutando coreografías totalmente bochornosas y comportándose de modo inapropiado. 

Esta tendencia, que los especialistas en Psicología y Psiquiatría Infantil denominan “sexualización precoz de la infancia”, consiste en adelantar la adolescencia -muy particularmente la del sexo femenino- a edades cada vez más tempranas. El resultado es que las niñas reproducen conductas que no les corresponden y prestan una atención desmedida a su aspecto físico, con el objetivo de emular a actrices y modelos de éxito. La consecuencia lógica es que los complejos comienzan a martirizarles, elevando a la categoría de drama el hecho de tener una nariz demasiado grande, unas piernas demasiado cortas o unos dientes demasiado torcidos. Numerosos profesionales alertan de que están atendiendo en sus consultas las demandas estéticas de estudiantes que no han terminado aún la Educación Secundaria Obligatoria y cuyos progenitores les prometen una operación de aumento de pecho si aprueban el Bachillerato. 

Y no se trata únicamente de que esta erotización patológica les esté robando una etapa tan trascendental como la niñez sino que, además, les incrementa notablemente el riesgo de padecer problemas físicos y psicológicos a medio y largo plazo. En definitiva, nos enfrentamos a un fenómeno antinatural que conculca gravemente el desarrollo evolutivo infantil y colabora a que la ingenuidad y la inocencia se pierdan a marchas forzadas. Conviene, pues, recurrir a las orientaciones de los expertos cuando afirman que el papel más importante para combatir esta lacra recae sobre las familias y los centros educativos. 

Resulta igualmente imprescindible exigir a los Gobiernos de turno que aborden con la máxima prioridad el tema de la protección de la infancia, regulando estrictamente los contenidos que la perjudican en ámbitos como la publicidad, la música, la televisión e Internet. El hecho de que una empresa de entretenimiento reconocida a nivel mundial como Netflix esté contribuyendo a la difusión de estos perfiles merece el mayor reproche social, máxime cuando la trata de seres humanos y la pedofilia constituyen actualmente dos fenómenos que, por desgracia, proliferan sin control. Y, desde luego, ni la salud ni la felicidad de nuestros menores merecen este destino.

https://www.eldia.es/opinion/2020/09/11/sexualizacion-precoz-infancia/1108323.html

martes, 8 de septiembre de 2020

"HISTORIA DESCONOCIDA DE MIS ANTEPASADOS"




Comienza la cuenta atrás. Me alegra enormemente comunicar que dentro de diez días tendrá lugar la presentación de la sexta novela de Gerardo Pérez Sánchez, HISTORIA DESCONOCIDA DE MIS ANTEPASADOS. 

El acto se celebrará el jueves 17 de septiembre a las 19.30h en el Real Casino de Tenerife y contará con la participación del Excmo. Sr. Diputado del Común y escritor, Rafael Yanes Mesa. 

De nuevo, mil gracias a mi querida amiga Raquel Gutiérrez Yanes, gerente del RCTFE, por su gran cariño y reconocida profesionalidad.  

Les esperamos.




viernes, 4 de septiembre de 2020

CUANDO LA JUSTICIA ES INJUSTA



Artículo publicado en El Día el 4 de septiembre de 2020

Artículo publicado en La Provincia (Diario de Las Palmas) el 4 de septiembre de 2020

Artículo publicado en Diario de Levante el 5 de septiembre de 2020




Una de las noticias que más me irritó durante mi breve periodo de descanso vacacional es la que referiré a continuación. Tal y como informaron diversos medios de comunicación a nivel nacional, el Juzgado de lo Penal número 19 de Barcelona impuso a un bombero que escondió una cámara de grabación en el vestuario femenino de su centro de trabajo, el Parque de Sant Andreu, la mínima pena de cuatro meses de cárcel por un delito contra la intimidad. A lo largo de varios meses, el acusado grabó a sus compañeras de profesión mientras se hallaban en el citado espacio, pese a lo cual continuará ejerciendo su labor y mantendrá la condición de funcionario público. 

Con el fin de intentar rebajar la condena, el hombre pretendió abonar a sus tres víctimas 3.000 euros, una indemnización que ellas rechazaron habida cuenta que su única pretensión se centraba en la imposibilidad de que él volviera a su puesto y así poder coincidir en cualquier otra actuación de emergencia. No son pocas las personas que, ante una pena de tan escasa entidad, consideran este fallo humillante e injusto, preguntándose a renglón seguido cuál es el mensaje final que transmite a la sociedad en estos tiempos tan difíciles que atravesamos. Tristemente, la sentencia ha dado la espalda a estas mujeres, al argumentar el magistrado que cualquier individuo que pasara por allí hubiera podido instalar un sistema oculto de grabación sin necesidad de ser su compañero de trabajo y asegurando que no se aprovechó de su condición de bombero para verlas desnudas, blindando así su estatus de funcionario público. 

Las afectadas, como es lógico, han realizado una interpretación bien distinta, al estimar que el condenado era pleno conocedor de sus horarios y rutinas, lo que influía a la hora de decidirse a colocar o retirar el artilugio en cuestión. Para mayor sorpresa si cabe, el juez no ha aplicado una pena superior porque, a su parecer, las grabaciones carecen de índole sexual, pues tan sólo muestran la desnudez de las tres perjudicadas y no otros aspectos íntimos que excedan a las meras imágenes de sus cuerpos. Pero tal vez sea al llegar al siguiente punto donde, a mi juicio, esta sentencia resulte del todo inexplicable: su Señoría se muestra especialmente duro con las bomberas acusándolas de mantener una actitud obstruccionista por no aceptar el acuerdo de conformidad con su mirón. 

De nuevo (y ya son demasiadas las veces), la Justicia insiste en poner el foco sobre las víctimas y no sobre el culpable. ¿Existe verdadera voluntad de cambiar las cosas o, por el contrario, en vez de avanzar, retrocedemos? A resultas de este concreto caso se ha creado la plataforma “Bomberas para la dignidad de la mujer” con el objetivo de cambiar un sistema que perjudica, no sólo a las mujeres, sino a la sociedad en su conjunto, ya que no es de recibo que, ante unos hechos como los descritos, las denunciantes acaben sintiéndose desamparadas y menospreciadas. Por esa razón no quieren que la presente resolución siente precedente, evitando así que acciones semejantes se vuelvan a repetir, ya sea en un Parque de Bomberos o en cualquier otro lugar. 

Las múltiples y desagradables sensaciones que han experimentado desde que supieron que habían sido grabadas desnudas por su compañero han ido desde la traición hasta la desconfianza y, si su recurso no logra variar el sentido de la sentencia, bien podría suceder que éste siga compartiendo con ellas funciones e instalaciones. Sea como fuere, y con independencia de la resolución final, las tres han confirmado que continuarán realizando su trabajo con la misma profesionalidad y entrega. A través de estas líneas les manifiesto mi total apoyo y comprensión y abogo por una Justicia verdaderamente justa que no genere inseguridad ni desasosiego en amplios sectores de la sociedad.





martes, 1 de septiembre de 2020

CAMBIO DE TERCIO




Este 1 de septiembre de 2020 doy comienzo a una nueva etapa personal y profesional que, a pesar de las actuales circunstancias, afronto con ilusión y esperanza.

Dispuesta a mediar y a "remediar". 

Y decidida a que esa obligada mascarilla que me acompaña apenas eclipse mi sonrisa.


Feliz inicio de mes a todos.


viernes, 31 de julio de 2020

DESCONEXIÓN DIGITAL Y DESCONEXIÓN MENTAL


Artículo publicado en El Día el 31 de julio de 2020

Artículo publicado en La Provincia (Diario de Las Palmas) el 1 de agosto de 2020

Artículo publicado en Diario de Levante el 2 de agosto de 2020




Desde la declaración del estado de alarma del pasado 14 de marzo, el asalto de la conexión digital en sus más diversas versiones ha sido un hecho. Quien más, quien menos, hemos tenido que conectarnos a ordenadores y tabletas una y mil veces, así como acceder a nuevas plataformas y a aplicaciones desconocidas dentro de la ingente oferta de las nuevas tecnologías. Eso sí, sin horarios ni límites, ya que en determinadas ocasiones la situación lo requería. Sin embargo, inmersos ya en la discutiblemente denominada “nueva normalidad”, llega el momento de reajustar el escenario y de esgrimir más que nunca el derecho a la desconexión digital, si al menos convenimos en que el estrés que genera la utilización de los dispositivos ha de ser la excepción y no la regla. 

El citado derecho a la desconexión digital -reconocido para respetar el periodo de descanso, los permisos y las vacaciones, amén de la intimidad personal y familiar- ampara a los trabajadores a la hora de no contestar llamadas, correos electrónicos o mensajes de móvil fuera de su horario laboral. Dicho de otro modo, las empresas pueden enviar tales comunicaciones cuando lo estimen oportuno, pero sus empleados no están obligados a responderlas hasta que se inicie su jornada de trabajo. Sin embargo, se está observando desde un principio el abismo existente entre ese planteamiento teórico legal y la práctica efectiva. La Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales, incorpora en su artículo 88 el derecho a la desconexión digital en el ámbito laboral, reconociendo como tal la garantía, fuera del tiempo de trabajo legal o convencionalmente establecido, del respeto del tiempo de descanso, permisos y vacaciones, así como de la intimidad personal y familiar, e integrando el citado derecho en la normativa sobre empleo. 

En ese sentido, las políticas internas deberían recoger, de forma clara y previa audiencia de los implicados, sus horarios de trabajo y sus momentos de descanso, y concretar -preferiblemente en un acuerdo anterior- las situaciones excepcionales de emergencia en las que dichas comunicaciones se tornen imperativas. Obviamente, el presente asunto se halla íntimamente ligado a la figura del teletrabajo, tan de moda últimamente y que, de no abordarse correctamente, puede constituir una puerta abierta a todo tipo de abusos, siendo las mujeres las perjudicadas en mayor medida. Lo más aconsejable, pues, es que las empresas dispongan dentro de sus departamentos de Recursos Humanos de especialistas en prevención de riesgos laborales capaces de identificar los efectos negativos asociados a la hiperconectividad y preparados para formar al resto del personal en el uso adecuado de los dispositivos digitales. 

Por lo que respecta a los propios empleados, también resulta fundamental poner límites en el caso de apreciar excesos. A veces es necesario decir “no” y, al mismo tiempo, saber distinguir los diferentes grados de responsabilidad entre los miembros de una plantilla, habida cuenta que no es lo mismo ser un alto directivo que un mando intermedio o un becario. Establecer, pues, una línea clara que diferencie el tiempo laboral del tiempo personal se alza como esencial a la hora de potenciar el derecho a la conciliación de la vida familiar, precisamente para evitar ese riesgo cierto de que continúe creciendo la brecha de género. 

Si de verdad aspiramos a conformar una sociedad honesta que piense en recurrir al teletrabajo más allá de la crisis sanitaria y del aislamiento social, urge llevar a cabo un ejercicio de introspección que permita identificar las barreras que impiden establecer un modelo de organización en el que la desconexión digital ocupe un lugar preeminente. De ahí, el derecho a no recibir llamadas ni correos fuera del horario acordado, a no fijar videoconferencias ni reuniones virtuales y a no exigir la entrega de informes, incluso aunque el trabajador no manifieste ningún inconveniente al respecto. Los empleadores deben garantizar siempre ese derecho porque, además del trabajo, están en juego la salud y la felicidad.

https://www.eldia.es/opinion/2020/07/31/desconexion-digital-desconexion-mental/1098152.html




martes, 28 de julio de 2020

"CARTA INTERNACIONAL DEL CAMINAR"






Por su interés social, comparto a continuación la "CARTA INTERNACIONAL DEL CAMINAR", iniciativa de la plataforma CIUDADES QUE CAMINAN a la que es posible  adherirse a través de su página web ciudadesquecaminan.org

"Por la creación de comunidades sanas, eficientes y sostenibles donde la gente elija el caminar nosotros, ratificando la carta, reconocemos los beneficios de andar como un indicador clave de sociedades con salud, eficiencia, inclusión social y sostenibilidad. Además, reconocemos los derechos universales de las personas en poder caminar de forma segura y a disfrutar de una alta calidad de espacios públicos en cualquier sitio y en cualquier momento. Nos hemos comprometido con el trabajo de reducción de barreras físicas, sociales e institucionales que limitan la actividad de caminar. Trabajaremos con otros grupos para ayudar a crear una cultura donde la gente elija caminar, como medio de desplazamiento, mediante nuestro compromiso con esta carta y con sus principios estratégicos". 

1.Incrementar la movilidad integral

2.Diseñar y gestionar espacios y lugares para las personas 

3.Mejorar la integración de las redes peatonales

4.Planeamiento especial y usos del suelo en apoyo a la     comunicación a pie

5.Reducir el peligro de atropellos

6.Mejorar la sensación y seguridad personal

7.Aumentar el apoyo de las instituciones

8.Desarrollar una cultura del caminar