martes, 28 de marzo de 2017

"ES TU RISA LA ESPADA MÁS VICTORIOSA"





   

                   MIGUEL HERNÁNDEZ
                   30/10/1910 - 28/03/1942



   La cebolla es escarcha
                                   cerrada y pobre.
                                   Escarcha de tus días
                                   y de mis noches.
                                   Hambre y cebolla,
                                   hielo negro y escarcha
                                   grande y redonda.
                                  
   En la cuna del hambre
                                   mi niño estaba.
                                   Con sangre de cebolla
                                   se amamantaba.
                                   Pero tu sangre,
                                   escarchada de azúcar
                                   cebolla y hambre.
                                  
   Una mujer morena
                                   resuelta en lunas
                                   se derrama hilo a hilo
                                   sobre la cuna.
                                   Ríete niño
                                   que te traigo la luna
                                   cuando es preciso.
                                  
   Tu risa me hace libre,
                                   me pone alas.
                                   Soledades me quita,
                                   cárcel me arranca.
                                   Boca que vuela,
                                   corazón que en tus labios
                                   relampaguea.
                                  
   Es tu risa la espada
                                   más victoriosa,
                                   vencedor de las flores
                                   y las alondras.
                                   Rival del sol.
                                   Porvenir de mis huesos
                                   y de mi amor.
                                  
   Desperté de ser niño:
                                   nunca despiertes.
                                   Triste llevo la boca:
                                   ríete siempre.
                                   Siempre en la cuna
                                   defendiendo la risa
                                   pluma por pluma.
                                  
   Al octavo mes ríes
                                   con cinco azahares.
                                   Con cinco diminutas
                                   ferocidades.
                                   Con cinco dientes
                                   como cinco jazmines
                                   adolescentes.
                                  
   Frontera de los besos
                                   serán mañana,
                                   cuando en la dentadura
                                   sientas un arma.
                                   Sientas un fuego
                                   correr dientes abajo
                                   buscando el centro.
                                  
   Vuela niño en la doble
                                   luna del pecho:
                                   él, triste de cebolla,
                                   tú satisfecho.
                                   No te derrumbes.
                                   No sepas lo que pasa
                                   ni lo que ocurre.


viernes, 24 de marzo de 2017

CUANDO "MUERTE" ES SINÓNIMO DE "VIDA"



Artículo publicado en La Opinión de Tenerife el 24 de marzo de 2017

Artículo publicado en La Provincia (Diario de Las Palmas) el 24 de marzo de 2017



Durante los últimos años se ha venido escuchando que los españoles nos hemos vuelto más generosos desde que comenzó la feroz crisis que aún persiste. A mí, sin embargo, siempre me ha dado la impresión de que somos un pueblo solidario. Y no solo de un tiempo a esta parte. No hay más que ver cómo nos volcamos cuando se produce una catástrofe o cualquier otra situación de emergencia social, tanto en lo que se refiere a la perspectiva económica como a la personal. 

Actualmente existen en España alrededor de cinco millones de ciudadanos que apoyan a diversas organizaciones no gubernamentales que realizan su trabajo durante todo el año, de forma estable y a través de cuotas. También merecen un especial reconocimiento entidades dependientes de la Iglesia Católica, como Cáritas y Manos Unidas. Sin duda, sentirse concernido por la desgracia ajena es un motor que genera la empatía necesaria para ponerse manos a la obra y colaborar en numerosas causas humanitarias.

Sirva esta reflexión inicial para dar paso a la magnífica noticia de que España ha vuelto a pulverizar en 2016 su propio récord de donación y trasplante de órganos, conservando así el  liderato mundial y dando fe del excelente trabajo que lleva a cabo la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). Desde la citada organización indican en su memoria anual más reciente que uno de cada cuatro donantes lo es por muerte cardíaca. En ese grupo se incluyen aquellos que llegan a los centros sanitarios en parada circulatoria y, si no pueden ser reanimados, terminan donando, principalmente, los riñones. 

Uno de los factores que explica el éxito de estos programas es la mayor colaboración de los médicos de Urgencias en la detección de posibles donantes y su disposición a la hora de informar a las familias sobre la situación que atraviesa el enfermo, no tratable pero sí susceptible de donación, y las estadísticas reflejan que la respuesta de los familiares ante esas tesituras suele ser altamente positiva. Otra vía más es la de los pacientes a quienes retiran las medidas de soporte hospitalario y que, previamente, han accedido a donar sus órganos.

Aquí, a diferencia de lo que sucede en otros Estados, el sistema de donaciones es anónimo y altruista. Dicho de otra manera, quien dona no sabe a quién lo hace (con la excepción de algunos casos de médula, riñón o hígado que provienen de un familiar) y no recibe ninguna compensación dineraria. Del mismo modo, el receptor tampoco paga ni conoce a su donante. Se trata de condiciones clave que evitan suspicacias y garantizan la igualdad entre los candidatos. Por ejemplo en Estados Unidos, es posible conocer la identidad de quien va a recibir el órgano. Incluso se han producido rechazos en el momento de dar el paso definitivo de la autorización por motivos puramente racistas. Y en Alemania determinadas fundaciones organizan eventos para fomentar el encuentro entre donantes y receptores (en este caso, de médula ósea). 

En este punto quiero hacer mención a la extraordinaria misión llevada a cabo por el joven Pablo Ráez, recientemente fallecido, cuyo inolvidable testimonio de vida ha incrementado el número de donaciones de médula de manera espectacular, hasta el punto de que la cifra a la que se aspiraba para 2020 se va a alcanzar a lo largo del presente 2017, lo que va a conllevar la curación de enfermedades que afectan a la sangre, como leucemias (el cáncer infantil más frecuente), linfomas y mielomas.

Constatar que continuamos siendo líderes mundiales en una materia tan sensible es, sin ningún género de duda, un motivo de orgullo. Tal vez en muchos aspectos seamos un territorio de segunda, necesitado de numerosas mejoras. Pero, si nos lo proponemos, podemos estar a la cabeza de cualquier proyecto. De modo que mi más sincera enhorabuena a la Organización Nacional de Trasplantes. Mil gracias por sus “veinticinco años trabajando juntos por la vida”.

viernes, 17 de marzo de 2017

"IMPUESTO DE SUCESIONES, IMPUESTO DE LADRONES"



Artículo publicado en La Opinión de Tenerife el 17 de marzo de 2017

Artículo publicado en La Provincia (Diario de Las Palmas) el 20 de marzo de 2017





Es el grito que se escucha en las calles de algunas ciudades españolas desde hace varias semanas. La explicación no deja lugar a dudas. El Impuesto de Sucesiones y Donaciones es el tributo más injusto e inmoral de los muchos que se pagan en nuestro país. Y lo es porque infinidad de ciudadanos se están viendo obligados a renunciar a las herencias de sus difuntos porque no pueden hacer frente a los importes impositivos que les reclaman las diversas Haciendas. Pertenecer a la clase baja, media o alta es indiferente. Ni siquiera los muertos se libran de continuar apoquinando, después de haber trabajado toda una vida con la esperanza de dejar a sus familias unos pocos bienes.

Estas protestas, tan airadas como cargadas de razón, están encabezadas por contribuyentes cuya única petición consiste en que los políticos de turno dejen de meterles la mano en el bolsillo, habida cuenta además la manifiesta desigualdad que se refleja en función de la Comunidad Autónoma de referencia. En cuestión de atracos, Andalucía, Asturias, Extremadura y Aragón se llevan la palma. Por ello, la presidenta andaluza Susana Díaz se quejaba recientemente de la baja tributación que ofrecía en esta materia la Comunidad de Madrid, sabedora de que cada vez son más sus paisanos que, como sucede en otras regiones saqueadas, deciden trasladar su residencia a la capital de España. 

La solución que propone la mandataria socialista consiste en armonizar al alza este tributo en todo el territorio nacional y así frenar la fuga de su población, pero a costa de disparar la fiscalidad del resto de los habitantes del Estado. Ni que decir tiene que los afectados por la medida rechazan semejante propuesta. Solicitan, por el contrario, que sean esas Autonomías que mantienen unos niveles tan elevados de presión fiscal las que los bajen o, incluso, los eliminen, tal y como ha hecho Madrid.  Es el caso de la plataforma Stop Impuesto de Sucesiones, que se presenta como un movimiento social y sin colores políticos. Con el lema “Es tu herencia, lucha por ella” y al citado grito de "Impuesto de Sucesiones, impuesto de ladrones", son multitud los hombres y mujeres de las ocho provincias del sur que apoyan esta iniciativa. Para mayor muestra de expolio institucional, la Junta ya se ha curado en salud para que las donaciones en vida cuesten casi lo mismo, aplicando al catastro un valor corrector que incremente la suma.

Por supuesto, esta no es la única campaña que se está llevando a cabo. También están gestionándose recogidas de firmas a través de Change.org para idénticas exigencias en todos los territorios. Por su repercusión mediática, cabe mencionar el sangrante testimonio de Clavelina García, una señora asturiana de 82 años que heredó un piso de su  hermano valorado en 300.000 euros, por el que le comunicaron que debía abonar el escandaloso importe de 80.000. No me sorprende que afirme que, si tuviera medios para abandonar el Principado, lo haría. Pero no los tiene. Según la combativa anciana, los dirigentes sólo están consiguiendo que su provincia pierda población y calidad de vida, y que sus paisanos estén cansados y pensando en cambiar de aires. En su opinión, que comparto plenamente, supone un trato abusivo por parte de los gobiernos, después de toda una existencia de esfuerzo y ahorro por parte de sus administrados.


En definitiva, se solicita la eliminación hasta el tercer grado de parentesco (es decir, de tíos a sobrinos) de un impuesto que no tiene razón de ser. Es evidente que, para cuando se hereda un inmueble de padres a hijos, ya se ha pagado más que de sobra por él a lo largo del tiempo. ¿En qué cabeza cabe que no sea posible aceptar la herencia de los progenitores porque salgan más caras las cintas que el manto? No cabe mayor tristeza. Es el mundo al revés.