jueves, 26 de mayo de 2011

MUJERES EN LA JUDICATURA



Los 134 nuevos jueces de la 61ª Promoción de la Carrera Judicial acaban de recibir sus despachos de manos de los Reyes de España en un acto celebrado en la Ciudad Condal.
Según los datos facilitados por el Consejo General del Poder Judicial, 99 de los nuevos miembros son mujeres, lo que representa el 74% de los recién nombrados. De este modo, la mayoría femenina vuelve a incrementarse respecto al año pasado, en el que alcanzaron el 64% del grupo. El promedio de edad actual se sitúa alrededor de los 30 años y la media de tiempo empleado en preparar y aprobar la oposición ronda los sesenta meses. Asimismo, más de un 85% de estos futuros profesionales poseen conocimientos de Informática, casi un 90% de inglés y un 27% de francés.
Por motivos profesionales conozco tanto a jueces como a secretarios judiciales y a fiscales y me consta que superar unas oposiciones tan duras en nuestro país requiere una fuerza de voluntad casi sobrehumana. Si aprueban más mujeres que hombres es seguramente porque, para conseguir su propósito, dedican  mayor número de horas al estudio. Por lo tanto, las dos varas de medir -como en tantos ámbitos- deben ser el mérito y la capacidad. Sólo así se construirá una sociedad en la que los puestos de responsabilidad recaigan sobre sus miembros más preparados y cualificados, no por aquéllos elegidos a dedo o fruto de una política de cuotas, en ocasiones, muy injusta.
Es hora de devolver a la Justicia el prestigio que algunos de sus togados se han dedicado a destrozar tomando decisiones contrarias a la lógica y al razonamiento jurídico - a pesar de conocer de memoria la literalidad de la ley-  y limitándose a obedecer a la voz de su amo.

sábado, 21 de mayo de 2011

LA INDIGNACIÓN COMO MOTOR DE LA JORNADA DE REFLEXIÓN


Quienes intentan atraer hacia sí el éxito de las convocatorias del movimiento denominado 15-M se equivocan de pleno. Abundando en mi último artículo publicado -POLÍTICOS NO TAN LISTOS A LA CAZA DE VOTANTES NO TAN TONTOS-, pienso que la casta política dominante carece en su mayor parte del nivel mínimo exigible para gobernar nuestro país. Y no sólo hablo de su deficiente preparación académica e intelectual sino de su desconocimiento de la verdadera esencia de la democracia, principal reivindicación que, en vísperas de la visita a las urnas, toma las calles españolas.
El PSOE, dotado de un especial olfato para sacar tajada de cualquier rebelión popular, ha visto el filón y ha decidido unilateralmente que todos los sublevados son de su misma cuerda. Craso error. Uno más. Pero, con la inestimable ayuda de sus innumerables medios de comunicación afines, trata denodadamente de arrimar el ascua a su sardina. Nota marginal: Yo he votado al PSOE más de una vez.
El PP, sorprendido igualmente por esta situación sobrevenida e inesperada, tira de su proverbial buena educación y de su acomplejado discurso centrista para reclamar como suyo un elevado porcentaje de desencantados. Nota marginal: También he votado al PP más de una vez.
El resto de formaciones minoritarias, desde IU a los partidos nacionalistas, tampoco se quedan atrás en el terreno de los desaciertos. 
Ante tamaño alarde de ceguera y sordera políticas, abordar el imprescindible cambio de estructuras democráticas no parece tarea fácil. Nuestros representantes son los primeros que se niegan a cualquier variación de escenarios. No les interesa en absoluto. Se desenvuelven como pez en el agua dentro de este sistema de reparto de poder que ningunea la voluntad de millones de personas que no se sienten representadas por sus siglas. Nota marginal: Y también he votado en blanco más de una vez.
Una reforma en profundidad del sistema electoral se antoja imprescindible. Urge la instauración de listas abiertas y el establecimiento de un proceso de segunda vuelta para salvaguardar la auténtica voluntad popular.  Creo firmemente que una indignación positiva y bien gestionada puede ser el motor que impulse unos cambios sociales más que necesarios. Ya va siendo hora de que una ciudadanía responsable se haga oír y no permanezca muda ante la mala gestión de una camarilla de profesionales de la política que no merece.

Por todo ello, no es difícil de entender que un librito tan pequeño como Indignaos - escrito por el ex combatiente de la Resistencia Francesa y diplomático Stéphane Hessel - se haya convertido en apenas unas semanas en sorprendente “best seller”. Este “joven” de 93 años convoca especialmente a las nuevas generaciones a una rebelión pacífica contra las injusticias de un mundo dominado por los poderes económicos. Y es que su intensa experiencia vital le ha demostrado que, en etapas de adversidad, la indiferencia, la resignación y la apatía no deben tener cabida. Nota marginal: Mañana votaré una vez más, como siempre he hecho desde que cumplí los dieciocho años. Ojalá esta vez acierte en la elección y mi criterio no me falle. Es mucho lo que está en juego

martes, 17 de mayo de 2011

POLÍTICOS NO TAN LISTOS A LA CAZA DE VOTANTES NO TAN TONTOS


Artículo publicado en La Opinión de Tenerife el 17 de mayo de 2011





Coincidiendo con los albores de la precampaña, llevaba varias semanas de ardua preparación psicológica en previsión de la que se me venía encima con la inminente cita ante las urnas pero, lamentablemente, no me ha servido de nada. Ni los ejercicios de respiración, ni los tapones para los oídos, ni las valerianas nocturnas han contribuido al resultado deseado. La antiestética pegada de carteles, unida a los cansinos reportajes televisivos y a los recurrentes anuncios radiofónicos, me ha sumido, como ya me temía, en la más profunda de las depresiones. Y es que enfrentarme por ciclos a semejante sobredosis de falsedades me hace contemplar seriamente la posibilidad de prenderle fuego al carnet de identidad y lanzarme a la búsqueda de paraísos perdidos donde los políticos profesionales tengan reservado el derecho de admisión.

Como primera medida de supervivencia, salgo estos días de mi casa cruzando los dedos para no coincidir en el trayecto con alguno de estos individuos sonrientes y edulcorantes que se afanan, por supuesto sin éxito, en llevarme al huerto. Confieso que en estas últimas jornadas me ha tocado cambiarme de acera en más de una ocasión. Menos mal que ocupo una franja de edad intermedia que me hace inmune a que me pellizquen en la cara o, en su defecto, a que me engañen en el club de jubilados de turno mientras estoy echando la partidita vespertina de dominó. Salvado el escollo del encontronazo no deseado, llego al trabajo y, al abrir el buzón del correo, una caterva de sobres con publicidad electoral se desparrama sin remedio sobre mis piernas. Más fotos. Más promesas. Más hartazgo.

Comienzo a proferir una serie de exabruptos amparada en la feliz circunstancia de que estoy sola y, por lo tanto, a salvo de ser tachada de ordinaria. Pero, de pronto, reparo en que, más pronto que tarde, tendré que decidir a quién votar, aunque sólo sea por dar ejemplo de democracia a la carne de mi carne.  Y resuelvo que, aunque mi voto sea una gota en el océano y corra el riesgo de ser calificado como inútil,  es mío y me niego a prostituirlo adhiriéndome a esa desoladora teoría del “second best” que me aboca a elegir entre los malos o los peores. Lo más probable es que ponga mis principios a salvo de esta mediocre oferta cuatrienal y prescinda de siglas mayoritarias que llevan varias legislaturas defraudándome.

Estoy asqueada de ministros sin estudios que dicen “cónyugue”, “convinción” y “espetativas”, de diputados que se levantan la friolera de seis mil euros mensuales sin ni siquiera acudir a unas sesiones parlamentarias mínimas, de listas cerradas a cal y canto salpimentadas de imputados por corrupción, de un partido de la oposición acomplejado e incapaz de dar un puñetazo encima de la mesa ante el temor de perder eventuales votantes, de directivos bancarios corresponsables de la crisis financiera a quienes nuestro Gobierno socialista tapa las vergüenzas y no arrastra de los pelos ante los Tribunales, de Magistrados supuestamente prestigiosos que obedecen sin rechistar las consignas de quienes les nombraron para el cargo,  aunque por el camino vayan dejando un reguero de errores judiciales, de parásitos nacionalistas y cortos de miras capaces de vender su alma al mejor postor con tal de seguir en la poltrona.

En definitiva, de listos que me toman por tonta cuando afirman que no me conviene saber de antemano con quién compartirán lecho en cuanto acabe el recuento de voluntades. ¡Cómo envidio a los pueblos capaces de tomar las calles para denunciar los abusos que sufren y luchar por  unas justas pretensiones! Al menos, demuestran tener sangre en las venas. Aquí, mientras tanto, nos dejamos anestesiar el cerebro con los saltos de un par de adictas a la silicona desde un helicóptero a una isla desierta. Definitivamente, tenemos lo que nos merecemos.

sábado, 14 de mayo de 2011

JUSTICIA CIEGA, MUDA Y SORDA



Nunca hasta ahora había oído la voz cansada de Ángela, aunque ya era conocedora de su drama gracias a los medios de comunicación. Han pasado ocho largos años desde que Felipe asesinó a Andrea, la hija de ambos, que por aquel entonces contaba con apenas siete años de edad. Esta desgracia no pasaría de ser una de tantas si no fuera porque la madre de tan inocente criatura había denunciado a su ex marido ante todas las instancias posibles la impactante suma de cuarenta y siete veces. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos por evitar lo inevitable, aquel 24 de abril de 2003 dos disparos se saldaron con tres muertes ya que, después de matar a la niña, el padre se suicidó y ella se convirtió en un cadáver de por vida.
“Te voy a hacer el mayor de los daños” fueron las últimas palabras que escuchó la mujer de boca del futuro asesino durante el juicio de su separación matrimonial, celebrado la víspera de la tragedia. No se equivocó en lo más mínimo. Desde que supo que el embarazo de su esposa no culminaría con el nacimiento de un varón, manifestó una obsesiva actitud de rechazo de tal magnitud que los psiquiatras le diagnosticaron un trastorno mental grave. Pero ni los informes médicos ni el rosario de denuncias previas en su contra obraron como suficiente argumento para que los tribunales le denegaran el correspondiente régimen abierto de visitas. Los magistrados consideraron prioritario el restablecimiento de las relaciones paterno filiales y pusieron así en grave riesgo derechos fundamentales de la menor como su seguridad, su integridad y, finalmente, su vida misma.
Sé por experiencia profesional que la Justicia no es perfecta, que quienes la imparten no están libres de cometer errores y que las consecuencias de la maldad son, ante todo, responsabilidad de quien la comete. No es mi intención hacer demagogia barata acerca de los errores judiciales, a sabiendas de que detrás de cada juez hay un ser humano y, por lo tanto, falible. Asimismo, conviene no olvidar que otras profesiones tampoco están exentas de desempeñarse entre luces y sombras. Pero, en ocasiones, casos concretos como el que atañe a esta familia han de servir de modelo para entonar públicamente el “mea culpa” por parte del Poder Judicial, aunque sólo sea para tranquilizar a una sociedad perpleja que se escandaliza con desgracias de esta trascendencia mediática.
Y máxime porque esta, a su pesar, superviviente no busca dinero. Ni siquiera venganza. Pide sencillamente que ese Estado social y democrático de Derecho del que forma parte como ciudadana reconozca su responsabilidad por un   caso tan evidente de anormal funcionamiento de la Justicia previsto en la ley. Después de su larga travesía por un desierto de instancias judiciales a nivel nacional, no es mucho pedir que los responsables atiendan de una vez por todas tan comprensible reclamación, ahorrándole de paso una nueva petición de socorro ante la Corte Europea de Estrasburgo.  

lunes, 9 de mayo de 2011

INTERNET: UN MODO CONTEMPORÁNEO DE ESCLAVITUD

Artículo publicado en La Opinión de Tenerife el 9 de mayo de 2011




Las problemáticas más graves y recurrentes del mundo en el que nos ha tocado vivir adoptan las formas más diversas para manifestarse. Son especialmente preocupantes aquellas que, aun pudiendo padecerse a cualquier edad, inciden específicamente sobre el ámbito juvenil, por lo general más expuesto a peores consecuencias. Alcoholismo, drogadicción, embarazos no deseados o trastornos alimentarios son algunos ejemplos de factores externos que exigen del adulto un especial celo en la formación de unos hijos en período de crecimiento. Esa ineludible supervisión ha de llevarse a cabo sobre los medios de comunicación tradicionales y, muy particularmente, sobre el, a día de hoy, más influyente y adictivo de todos ellos: Internet.


Según estudios recientes sobre la materia, ha aumentado en los últimos años la adicción patológica a la red en los adolescentes españoles, con una clara superioridad respecto de otros trastornos mentales o conflictos propios de esta etapa vital. Ya se está comprobando científicamente que el uso desmedido de esta alternativa de comunicación puede provocar graves problemas u ocultar los existentes, puesto que en el mundo virtual el joven puede refugiarse e, incluso,  crearse una identidad falsa para cubrir sus carencias de la vida real. En su cotidianeidad, los muchachos que presentan falta de integración social, baja autoestima o escaso control de los impulsos empiezan a recurrir con frecuencia a la creación de personalidades artificiales a través de un proceso tan silencioso como devastador. Las redes sociales Facebook o Tuenti, entre otras, se han convertido en una nueva droga para muchos, hasta el extremo de que hay quienes no pueden estar más de quince minutos sin mirar su perfil por si alguien les ha enviado un mensaje. Se trata de personas que sufren dependencia y síndrome de abstinencia de unas actividades normales y aceptadas socialmente, pero que, cuando sobrepasan unas fronteras no siempre fáciles de determinar, se convierten en enfermizas. En principio, dedicar una hora diaria al ordenador no constituye una conducta de riesgo pero la gravedad surge no tanto por una cuestión cronológica como por la sustitución o, lo que es peor, el abandono de otras actividades beneficiosas para el desarrollo de la persona. No es infrecuente dejar de lado las prácticas deportivas, las salidas con los amigos o las reuniones familiares para instalarse delante del ordenador hora tras hora.


La Organización Mundial de la Salud enmarca este tipo de trastorno dentro de las denominadas “adicciones sin sustancia”, que afectan al 25% de la población y, de forma prevalente, a la juventud. No sólo los psiquiatras sino incluso los médicos de Atención Primaria están alertando del auge de algunos enganches sumamente perjudiciales como el juego patológico, las compras compulsivas o la práctica sexual desmedida. A nadie se le escapa que la adolescencia es un periodo de turbulencia desde el punto de vista emocional, físico y sexual en el que pueden debutar hábitos perjudiciales que se consoliden a lo largo de la edad adulta. En este sentido, los especialistas aconsejan a los padres que se interesen por sus hijos de forma manifiesta y que centren su atención sobre dos parámetros que pueden resultarles indicativos de un rumbo equivocado. El primero es la disminución repentina del rendimiento académico. El segundo, un patente cambio de rutinas sin explicación lógica.


No se trata de obviar las innumerables ventajas de Internet, que las tiene y muchas sino, simplemente, de abogar por un uso razonable de las mismas. Sería deseable que los adultos de quienes dependen estos esclavos contemporáneos estuvieran al tanto de los contenidos en los que bucean porque, disponiendo de información fehaciente, podrán realizar un diagnóstico correcto del problema para, con o sin ayuda profesional, resolverlo. Constatar que las cadenas y los grilletes de antaño presentan hoy el aspecto de PCs, Blackberrys o Ipads resulta ciertamente desolador.

domingo, 8 de mayo de 2011

PERLA DEL NORTE



Acabo de visitarte un año más y regreso a Santa Cruz de Tenerife con la mente llena de recuerdos y el corazón rebosante de sentimientos.

Ciudad bella entre las bellas, una canción popular te define como “La Perla del Norte” y argumentos no le faltan.
Surcar un mar de verdes campos navarros para aterrizar en tu regazo justifica el cruzar ese inmenso océano que nos separa.
Rodeada de  suaves montañas, todo en ti es elegancia y hermosura.
Tradición y modernidad se alían armoniosamente en tus calles y plazas, en tus palacios e iglesias, en tus parques y murallas.
En esos escenarios tan amados he podido revivir otra vez mi infancia y juventud.
Significas familia y amigos, colegio y universidad, amores y desamores.
Paseando a las orillas de tu Arga, una atmósfera de quietud se quiebra levemente por el suave murmullo del río abriéndose paso entre los árboles.
Recorriendo en esta primavera los jardines de la Taconera descubro en tus flores y plantas colores nunca vistos.
La historia, el arte y la cultura son privilegiada compañía de quienes, a lo largo de los siglos, hemos tenido la fortuna de nacer en la capital del Viejo Reyno.
Gracias por permitirme retornar a las faldas del volcán con mis cinco sentidos llenos de ti.
Porque he contemplado  a San Fermín con su manto rojo y su mitra brillante.
Porque he oído en el antiguo estadio del Sadar el himno de Osasuna cuando el equipo saltaba al césped.
Porque he degustado alcachofas con jamón en compañía de un buen rosado.
Porque he respirado el olor a madera de los retablos de la Catedral.
Y, por encima de todo, porque me he fundido en abrazos infinitos con mis seres queridos para que jamás olviden cuánto les quiero.

“Pamplona, dentro del alma te llevo y aunque esté lejos, muy lejos, nunca me olvido de ti.”

domingo, 1 de mayo de 2011

...Y EL PALCO SE INUNDÓ DE BELLEZA



 Aunque ya ha transcurrido una semana, recuerdo con total nitidez el profundo impacto que me causó presenciar la representación de “El lago de los cisnes” a cargo del sobresaliente Ballet de Moscú, compañía elegida por el maestro  Rudolf Nureyev para su despedida artística en 1991 y actualmente de gira por nuestro país. Desde un palco colgado sobre el escenario tuve la inmensa fortuna de disfrutar de la BELLEZA con mayúsculas.
Mis ojos y mis oídos fueron afortunados testigos de la magistral coreografía realizada por el cuerpo de baile y de la extraordinaria partitura del compositor ruso P.I.Tchaikovsky. Esta conmovedora historia de amor imposible, dividida en cuatro actos, se convirtió en el vehículo ideal para que los corazones de los allí presentes se rindieran ante una sensibilidad fuera de lo común.
Puede calificarse de auténtico lujo mi experiencia como espectadora privilegiada de esa alianza de cuerpos y almas movidos por la pasión de los sentimientos. Nunca hasta esa noche la danza me había mostrado un nivel de perfección semejante.
Envueltos en el más elegante de los vestuarios desfilaron los gráciles brazos de las bailarinas, las puntas de sus pies batiendo al unísono sobre las tablas, los elevados saltos de sus compañeros de escena, sus giros precisos en el aire, plasmando con inusitada vehemencia esa lucha entre el bien y el mal que encarna la transición del cisne blanco en cisne negro, esa eterna disyuntiva que coloca al alma humana entre el vicio y la virtud. 



FICHA TÉCNICA
Música: Piotr Ilyich Tchaikovsky
Coreografía: Marius Petipa-Lev Ivanov
Dirección: Timur Fayziev
Odette/Odile: Ekaterina Bortyakova
Sigfrid: Akzhol Mussakhanov 










miércoles, 27 de abril de 2011

DIVORCIARSE DE LOS HIJOS YA NO ES UNA UTOPÍA

Artículo publicado en La Opinión de Tenerife el 27 de abril de 2011





Al protagonista de este sainete se le ha rebautizado Rafael por no llamarle X, aunque en su carnet de identidad no figura tal nombre. Con esta medida identificativa, se trata de proteger su intimidad frente a la sociedad en general y frente a los insaciables medios de comunicación en particular. Y no es para menos, porque para el listo de Rafa, la posibilidad de vivir del cuento ha tocado a su fin. Ni en sus peores pesadillas podía sospechar que el chollo de vegetar a costa de papá y mamá tenía fecha de caducidad.

Un buen día, este aguerrido joven, tan sobrado de ínfulas como escaso de perspectivas, decidió demandar a sus padres porque, aunque le mantenían a plena satisfacción e incluso le pagaban religiosamente la letra del coche, se negaban a darle más dinero para sus gastos, incapaces de seguir soportando los niveles de tensión y conflictividad a los que la carne de su carne les tenía sometidos. Fue el ambiente de hostilidad y el grado de convivencia cero del que hacía gala su hijo los que propiciaron la negativa familiar a entregarle al caradura los diezmos que exigía y, por ende, la gota que colmó el vaso del patán. Sin duda, la afrenta resultó excesiva para este arcángel que ya ha cumplido el cuarto de siglo tocándose los pies a cuatro manos. De hecho, el caradura está matriculado en la Facultad de Derecho de Sevilla pero, hasta el momento, sólo ha podido aprobar tres asignaturas de la carrera. Desde luego, no puede decirse que goce de un expediente académico muy competitivo pero es que tampoco, a falta de inquietudes intelectuales, vuelca sus afanes en el ámbito doméstico. Por el contrario, se esmera en encajar a la perfección en ese sector de jóvenes mayores de edad que, sin ningún interés por trabajar y/o estudiar, integran la tan de moda “generación ni-ni”.

El caso es que cuando este vago, cargado de razones, decidió llevar a sus progenitores ante los Tribunales con el fin de, además de seguir bajo su mismo techo, sablearles cuatrocientos euros al mes para costearse los caprichos, no podía sospechar que sus Señorías le tenían reservados otros planes. Durante la celebración de la vista, y gracias a la declaración de uno de sus hermanos, quedaron acreditados los insultos y los malos tratos en el seno de la unidad familiar. El padre -empleado de una empresa de recogida de basuras- y la madre -camarera de hotel- manifestaron su desesperación ante semejante situación y expresaron el deseo de que el muchacho abandonase su domicilio, si bien se mostraron dispuestos a abonarle una pensión temporal de doscientos euros mensuales durante dos años para no provocarle una situación de repentina inasistencia. Estoy convencida de que más de uno habrá alcanzado la santidad con menos méritos que esta abnegada pareja, sobre todo porque la aportación sugerida ha sido, a la postre, concedida por el juez en cuestión.
Por lo pronto, la sentencia del Juzgado de Familia número 5 de Málaga ha desestimado las pretensiones del demandante y le ha recriminado su mala conducta, origen de una convivencia insostenible que ningún padre está obligado ni legal ni moralmente a soportar.  El Magistrado declara igualmente el cese de la obligación paterna de alimentos y comunica al holgazán que tiene un plazo de 30 días para recoger todos sus efectos personales, largarse de casa y empezar a buscarse la vida, que cuando quiera es hora.

Nuestro ordenamiento jurídico no contempla la figura del divorcio de los padres respecto de sus hijos. Se es padre o madre para toda la vida. Pero lo que sí puede darse es un símil de separación cuando ese hijo no acepta unas normas básicas y, amparándose en el Código Civil, abusa de su condición filial. Recomiendo a semejante cuadrilla de desahogados que empleen parte de su envidiable tiempo libre en la lectura de esta resolución judicial porque, como aviso para navegantes, no tiene desperdicio.

lunes, 25 de abril de 2011

PARA DAVID




Felicidades tesoro.

Hoy cumples nueve años regalando sonrisas desde que amanece hasta que cae la noche. Cuando te despiertas por la mañana, mi corazón se llena de una inexplicable gratitud hacia el destino. Cada uno de los rasgos que definen tu personalidad son valiosas piezas con las que has construido una "máquina de la felicidad" que funciona sobre todo aquel que tiene la fortuna de compartir su vida contigo.

Al mirarte, veo a tu padre. El mismo rostro. El pelo negro y fuerte. Los lunares idénticos. La mirada profunda.

Al oírte, reconozco mi impronta en tu risa contagiosa,  en tu discurso desmesurado, en tu pasión por la música.

Llegaste a nuestro universo un veinticinco de abril -como una coincidencia maravillosa-. Los hados ya habían elegido tal fecha para unirnos a quienes, años más tarde, habríamos de engendrarte. Desde entonces sabemos que el futuro está escrito y que, en ocasiones, se manifiesta en forma de milagro.

Ese niño, el que ha heredado la zurda materna y el aura paterna, el que cada sábado recorre la banda izquierda detrás de un balón defendiendo los colores de su equipo, el que en las representaciones de teatro nos desarma con su desparpajo, el que idolatra a su hermano mayor hasta el infinito y más allá, el que gana todas las competiciones familiares de besos y abrazos, ese niño encarna nuestro amor.

David, eres un rayo de sol.

Que tu luz y tu calor nos acompañen eternamente.


martes, 19 de abril de 2011

ACOSO ESCOLAR: SENTENCIAS DISTINTAS PARA UN MISMO DRAMA

Artículo publicado en La Opinión de Tenerife el 19 de abril de 2011



Esta pasada semana ha saltado a los medios informativos la noticia de que el Juzgado de Instrucción número 44 de Madrid ha condenado a un colegio de Alcorcón a pagar 40.000 euros a los padres de un ex alumno de Educación Primaria que fue acosado por algunos compañeros de forma continuada. De esta manera, se ha estimado íntegramente la demanda de la familia al constatarse el acoso sufrido por el menor, el daño inherente al mismo y la actitud omisiva del centro educativo que, al parecer, no se puso en contacto con los progenitores de los chavales que cometieron tan reprobables actos. La parte demandada ya ha anunciado la interposición del correspondiente recurso de apelación.

Multitud de inocentes víctimas de estas prácticas aberrantes afrontan cada lunes su cruel destino con una mezcla de miedo, llanto y soledad. Cuando cruzan el umbral del colegio, un selecto grupo de matones inaugura su demoledor “via crucis” transformando lo que debería ser un lugar para el aprendizaje y la convivencia en una prisión de máxima seguridad en la que no pocos niños maldicen su infancia mientras cumplen cadena perpetua. Cualquier excusa es válida a la hora de escoger la diana de turno. Ser gordo o flaco, feo o guapo, listo o tonto, se torna en motivo suficiente para resultar agraciado en tan siniestra lotería. La única característica común e ineludible que se les exige a los ganadores del sorteo es la incapacidad de defenderse y el terror ante la perspectiva de ser acusados de chivatos si osan relatar los escarnios que les infligen los gallitos del corral. La  sarta de abusos es tan heterogénea como los colores de la paleta de un pintor, desde clavar lapiceros a rasgar ropa, desde pedir dinero a exigir juguetes, desde la patada al escupitajo. Todo vale para saciar momentáneamente la sed del verdugo. Según el perito de esta concreta causa judicial, el daño más grave que aún hoy padece el afectado es un cuadro de estrés postraumático que le hace candidato a arrastrar inseguridades en la edad adulta y a padecer un permanente complejo de inferioridad.

Abundando en el mismo tema, la muerte de Jokin Ceberio el 21 de septiembre de 2004 obró sobre la conciencia colectiva el efecto de un aldabonazo seco en mitad del corazón, convirtiéndose en el modo más perverso de comenzar el otoño. “¿Dónde miraban los profesores mientras Jokin sufría delante de sus ojos? ¿Qué hace el Estado con nuestros hijos en sus escuelas cuando se los confiamos? ¿Qué clase de mundo estamos construyendo que hace de niños de catorce años torturadores sistemáticos y sin escrúpulos?”, escribía en una carta al director de un periódico un familiar del joven guipuzcoano días después de su suicidio. Por desgracia, siete años después, idénticos dramas se reproducen a diario en numerosos centros educativos españoles pero, incomprensiblemente, las consecuencias jurídicas derivadas del “caso Jokin” no han seguido los mismos derroteros que las del chiquillo de Alcorcón, dándonos la razón a quienes criticamos el, en ocasiones, peculiar funcionamiento del tercer poder. Supimos por boca de quienes le amaron que el prematuramente fallecido fue objeto de denigración moral y de exclusión. Los insultos y vejaciones que sufrió alcanzaron lo más profundo de su ser y debieron de producir tal efecto devastador en su subjetividad de adolescente que prefirió lanzarse por la muralla de Fuenterrabía antes que retornar al infierno escolar.

Lástima que con él sus Señorías no hayan estado a la altura de las circunstancias y, tras la última resolución del pasado ocho de febrero , el carpetazo final haya adoptado únicamente la forma de absurdas multas a los implicados, exonerando de cualquier responsabilidad a su instituto. Es de todo punto imprescindible que los responsables del cuidado de nuestros pequeños no pequen de pasividad e inacción y extremen la vigilancia para que hechos tan deleznables como éstos no vuelvan a producirse jamás.