martes, 8 de diciembre de 2015

TIEMPO DE ESPERA







8 de diciembre. Festividad de la Inmaculada Concepción de María. Siempre ha sido, es y será el día en el que empieza la cuenta atrás. Antes, con nuestros padres. Ahora, con nuestros hijos. Idéntico ceremonial.

La caja de cartón, decorada con motivos navideños, abandona el armario en el que ha permanecido once largos meses. Una a una, ordenadamente, colocamos las hermosas figuritas de barro sobre la alfombra, a la espera de que, durante treinta días muy especiales, ocupen ese lugar que les da su verdadero sentido.

En primer lugar, el portal. Sobre su tejado, el pequeño de la casa extiende harina blanca ayudándose de una cucharilla de postre. Con cuidado. Que la “nieve” cubra cada palmo.

A continuación, a izquierda y derecha, la Virgen y San José, dejando entre ambos el espacio preciso para que ese Niño Jesús que está de camino pueda encontrar acomodo.  El musgo y la arena harán el resto.

Detrás, la mula y el buey, una frente a otro, mirándose con recelo, expectantes.

Sobre un cielo imaginario de espejo, el ángel que anuncia la buena nueva compartirá cada noche con una estrella de papel de plata que guía desde Oriente a los Reyes Magos.

Cerrando el cortejo, a lomos de los camellos y en compañía de sus pajes, Melchor, Gaspar y Baltasar han sido los últimos en salir de su escondite. El día 8 de enero serán los primeros en retornar a él.

Navidad 2015. Bienvenida.






2 comentarios:

  1. ¡Feliz Navidad, Myr!
    Un abrazo muy muy fuerte.

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  2. Mil gracias, querida Izaskun. Mis deseos de paz y felicidad navideñas cruzan un océano para alcanzarte.

    Besos tropicales

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